<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-714006052602557723</id><updated>2012-02-16T20:34:19.476-08:00</updated><category term='http://theisolitics.bandcamp.com/'/><title type='text'>grafemas y resonancias</title><subtitle type='html'>Blog dedicado a un diálogo música-literatura</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Miguel Gadish</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13349450441056509715</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>32</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-714006052602557723.post-743882942461232215</id><published>2012-01-15T02:07:00.000-08:00</published><updated>2012-01-15T02:14:15.673-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/714006052602557723-743882942461232215?l=grafemasyresonancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/feeds/743882942461232215/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2012/01/gemelos-divinos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/743882942461232215'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/743882942461232215'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2012/01/gemelos-divinos.html' title=''/><author><name>Miguel Gadish</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13349450441056509715</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-714006052602557723.post-5252399190435063587</id><published>2011-11-28T11:45:00.000-08:00</published><updated>2011-11-28T11:56:58.611-08:00</updated><title type='text'>Merzbow - Open Till 8 Am</title><content type='html'>http://www.mediafire.com/?7k4o2qim54vope4&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi tío, el hermano menor de mi padre, tiene permiso de conducir para camión pequeño, es decir por debajo de no se cuantas toneladas. No se si lo ha usado nunca para trabajar, desde que recuerdo ha sido comercial, pero una vez lo quiso tomar prestado el camión de un conocido y cargar no se cuantos quilos de hierro que había visto mientras conducía por el campo. &lt;br /&gt;Le contó a mi padre que había una cadena de varios kilómetros de longitud a lo largo de no se qué carretera. Estaba abandonada, aparentemente, y mi tío convenció a mi padre para ir y llevarla juntos al chatarrero un fin de semana. &lt;br /&gt;Me pidieron ayuda y a me pareció una buena excusa para salir un poco al campo. Lástima que el viernes por la noche me quedé hasta tarde con los amigos en el parque y me levanté con los sentidos embutidos. Tenía 14 años y me daba miedo decir a los adultos que tenía resaca, así que intenté disimular por el resto del día manteniendo el silencio en mi asiento. Lo único que recuerdo del viaje es cómo los rayos de sol entraban a la cabina del vehículo distorsionados por la suciedad de la ventanilla y un debate sobre el precio de la electricidad en la radio. Conducíamos muy lento, porque no encontrábamos la cadena. &lt;br /&gt;Yo tenía la frente apoyada en la ventanilla, aburrido, cuando vi pasar junto a nosotros una nube de polvo, primero, que levantaba el cabalgar de un caballo que montaba una chica joven, no mucho más adulta que yo. El pelo flotando en el aire y las caderas adaptándose ágilmente al vaivén del lomo del animal. &lt;br /&gt;Mi padre y su hermano no se fijaron en ella. Todas las sensaciones de sorpresa, agitación y curiosidad sexual las pasé yo solo en mi interior. Seguí los movimientos harmónicos de su cabalgar desde la ventanilla, desde el retrovisor y con la imaginación después. Así me atrapó. Días más tarde aún seguía ese cabalgar con la imaginación y de hecho creo que con esa experiencia empezó este fetiche que tengo, de imaginarme a las mujeres que me atraen montando a caballo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/714006052602557723-5252399190435063587?l=grafemasyresonancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/feeds/5252399190435063587/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2011/11/merzbow-open-till-8-am.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/5252399190435063587'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/5252399190435063587'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2011/11/merzbow-open-till-8-am.html' title='Merzbow - Open Till 8 Am'/><author><name>Miguel Gadish</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13349450441056509715</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-714006052602557723.post-1681386451246988378</id><published>2011-11-19T05:18:00.000-08:00</published><updated>2011-11-19T05:20:53.480-08:00</updated><title type='text'>The Lost Children of Babylon - Zeitgeist, The Spirit Of The Age</title><content type='html'>http://www.mediafire.com/?4edh1m4nt1eu3v8&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mis años más rebeldes, alrededor de los 16, me acostumbré a desfogar mi necesidad de insurrección en una serie de pequeños sabotajes que practicaba en solitario. Por las tardes, me paseaba entre tiendas de ropa cara, ropa que yo no podía pagar, con una cuchilla de afeitar en el bolsillo. Entraba en el establecimiento como un cliente más, chequeaba la mercancía y acariciaba las telas con la cuchilla escondida entre el dedo índice y el anular, estirando largos cortes a lo largo de cada prenda. &lt;br /&gt;Hacía varios cortes en poco tiempo - nunca más de cinco minutos - y salía del lugar fingiendo tranquilidad, con las pupilas hinchadas de adrenalina. &lt;br /&gt;En los centros comerciales la excitación era mayor y también el riesgo, porque temía que me pudiera grabar alguna cámara. Nunca entraba en más de dos tiendas en un mismo centro y no volvía al lugar hasta pasados dos o tres meses. Aún así, hubo una vez en la que, después de haber completado un sabotaje, al entrar en la segunda tienda tuve la sensación de que me observaba un agente de seguridad. &lt;br /&gt;Salí disimuladamente el establecimiento y cuando me encontré en el pasillo percibí otro agente de la seguridad privada del centro caminando hacia mí. No me lo pensé dos veces y salí corriendo. &lt;br /&gt;El pasillo desembocaba a un patio interior del centro, en el que habían dos atracciones de feria para los niños, y allí pude ver que des de la salida llegaban otros dos guardias uniformados. Volví inmediatamente por la dirección desde la que había venido, sabiendo que desde allí también me seguían y no me quedó, o no se me ocurrió, otra opción que entrar en los baños públicos antes de volverme a encontrar el primer guardia. Entré en una cabina y me senté en la taza con las piernas levantadas, aguantando la puerta cerrada con las plantas de los pies. &lt;br /&gt;Al poco tiempo escuché los pasos de dos de mis perseguidores entrando. Uno callaba y el otro me decía con tono dulce que podía salir. Decía en voz alta que no entendían porque me había puesto a correr. &lt;br /&gt;También pude escuchar como iban abriendo las puertas una a una, hasta que no consiguieron mover la mía y se callaron. El tiempo se paró y desde el interior del silencio, algo empezó a pitar. No desde fuera, no a través de mis oídos, sino desde el centro mismo de mi cerebro. Primero suavemente, un silbido metálico, que ahondaba más y más profundamente en el centro de mi mente a medida que ganaba intensidad. La vista se me desenfocaba intermitentemente por el efecto del sonido y me temblaban los miembros de asco y náusea. Al rato no pude aguantar y abrí la puerta de un solo tirón, para vomitar sobre el uniforme del agente que me encontré de bruces, de pié delante de la puerta, aguantando un mando a distancia metálico en una mano. Su compañero me pegó en la cabeza pero no pude notar dolor, ningún dolor físico podía superar la angustia que me producía aquel sonido agudo. Aparté a los dos hombres estirando los brazos y salí tambaleándome de los baños, tropecé con una niña pequeña y perdí el conocimiento al momento de tocar el suelo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/714006052602557723-1681386451246988378?l=grafemasyresonancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/feeds/1681386451246988378/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2011/11/lost-children-of-babylon-zeitgeist.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/1681386451246988378'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/1681386451246988378'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2011/11/lost-children-of-babylon-zeitgeist.html' title='The Lost Children of Babylon - Zeitgeist, The Spirit Of The Age'/><author><name>Miguel Gadish</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13349450441056509715</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-714006052602557723.post-3817404137107301522</id><published>2011-11-17T10:39:00.001-08:00</published><updated>2011-11-17T10:39:59.300-08:00</updated><title type='text'>Ryoji Ikeda - Matrix</title><content type='html'>http://www.mediafire.com/?qxh24f6g38551zz&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba estirado en una camilla, cómodo, tapado con nada más que una fina bata de paciente. Alguien me conectó algo a la sonda que llevaba en el brazo, un enfermero con la cabeza pelada que sonreía sobre mi cara. &lt;br /&gt;Dejé de percibir sonidos, sólo veía los fluorescentes del pasillo circulando ante mi mirada. Kilómetros enteros de fluorescentes, durante mucho tiempo. Nos paramos en un ascensor y salimos de nuevo, esta vez, a un pasillo completamente blanco, con el techo liso. Nos trasladamos horas por el mismo pasadizo, días, hasta que salimos a un tubo de paredes transparentes que cruzaba el espacio sideral.&lt;br /&gt;Un medico con la boca tapada me miró desde arriba. Su cara desapareció. Pasó una hora y me miró una doctora – yo seguía sin moverme, apático y sordo. &lt;br /&gt;Me dormí.&lt;br /&gt;Me desperté en una sala pequeña, ante un grupo de personas que me observaba – mujeres y hombres sentados.&lt;br /&gt;Alguien me tocó el brazo, una mujer mayor, suave. La sala olía a seco, a muebles nuevos. &lt;br /&gt;Los sentados susurraron. Mi novia, mi novia estaba allí, ella me había convencido para venir. Me estaba despertando de una sesión de regresión a recuerdos reprimidos. Con ayuda de la hipnosis, habíamos intentado acceder a recuerdos anteriores a mi nacimiento. Me encontraba en la sala en la que la reunión había tomado lugar, tras haberme sumergido en la sesión de hipnosis y con el recuerdo en la mente, todavía fresco, de lo que había vivido en el momento justo antes de nacer. La mujer que me había tocado el brazo era la profesora conferenciante, era quien me había hipnotizado. ¿Y el recuerdo? ¿Debería interpretarlo como un recuerdo simbólico? ¿Metafórico? ¿Qué puedo entender de estas imágenes? La propia hipnotizadora tampoco tenía muchas explicaciones, más bien daba la impresión de estar tanteando aguas profundas con una cañita.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/714006052602557723-3817404137107301522?l=grafemasyresonancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/feeds/3817404137107301522/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2011/11/ryoji-ikeda-matrix.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/3817404137107301522'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/3817404137107301522'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2011/11/ryoji-ikeda-matrix.html' title='Ryoji Ikeda - Matrix'/><author><name>Miguel Gadish</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13349450441056509715</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-714006052602557723.post-836376122107957800</id><published>2011-11-13T08:09:00.000-08:00</published><updated>2011-11-13T08:10:10.007-08:00</updated><title type='text'>Brighter Death Now - 1890</title><content type='html'>http://www.mediafire.com/?qr7p9i211qve6x9&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando tenía poco más de veinte años, trabajaba en una cafetería por las tardes y le alquilaba una buhardilla a una mujer soltera, que bebía un poco pero nunca me molestaba. Subí de la calle un enorme colchón que encontré abandonado y lo coloqué cerca de la ventana, compré una neverita para las cervezas y puse en el medio de la habitación dos televisores. Uno me lo prestó un amigo cuando se fue al extranjero y el segundo me lo encontré por casualidad detrás de mi casa. Tuve que hacer un rodeo a mi ruta acostumbrada para salir del barrio una tarde, a causa de un mitin político que bloqueó la entrada a mi calle con un mar de sillas plegables de madera, pensionistas y pancartas, más un conferenciante que hablaba por los altavoces cansado, con firmeza automatizada y desganada. Doblé un par de esquinas que nunca había explorado y en la mitad de una calle corta y estrecha me encontré con una televisión abandonada, que resultó funcionar.&lt;br /&gt;Por aquella época trabajaba siempre en turnos de tarde, dormía de día y a menudo me pasaba las noches delante de mis dos televisiones, una transmitiendo las imágenes que salían de un reproductor de DVD que gané en alguna oferta y otra reproduciendo cintas VHS en un videocasete que ni recuerdo de donde había sacado. &lt;br /&gt;Reproducía a menudo cintas que me había encontrado tiradas en la calle, como una grabación ambiental de fuego, o una cinta en la que, tras terminar dos comedias grabadas de la televisión, sobresalían unos minutos sobrantes de la grabación anterior, no profesional, con imágenes de una familia anónima celebrando el cumpleaños de una niña. Así gastaba noches enteras hasta la llegada del pálido amanecer. &lt;br /&gt;Fue una noche entre las tres y las cuatro de la madrugada, cuando me sorprendió el lanzamiento de una bengala sobre los edificios frente a mi ventana. Me quedé observando la luz y a medida que me acostumbraba a la sorpresa, me percaté de que la no bajaba del cielo. Pasaron unos segundos y la bengala no descendía como era de esperar, sino que se mantenía clavada en el cielo, no se exactamente a qué distancia, pero desde mi ángulo parecía estar a un palmo sobre el edificio de enfrente.  &lt;br /&gt;El brillo palpitaba cambiando de intensidad. Cuando se expandía, la luz era tan intensa que me cegaba por un instante en el que quedaba hipnotizado, a continuación se replegaba sobre sí misma y simplemente la veía ante mí, brillando. Después me volvía a hipnotizar. Palpitando en el cielo paralizaba mi atención y me soltaba, de manera intermitente. &lt;br /&gt;Cuando la luz me poseía, yo centraba mucha atención en sentir mi columna vertebral –esto lo podía analizar posteriormente - y visualizaba la imagen de una luz fluorescente, sobre la que brillaban en mayor intensidad unos filamentos de luz que parecían cuerdas rotas y finas, hechas de una luz aún más clara que la de la bengala. Después volvía a ver el cielo oscuro, sus pocas estrellas, una a una, y la bengala estática brillando en el aire. &lt;br /&gt;Me desperté al amanecer, sin recordar en qué momento había quedado dormido y desde entonces me tomo en serio los avistamientos de ovnis.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/714006052602557723-836376122107957800?l=grafemasyresonancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/feeds/836376122107957800/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2011/11/brighter-death-now-1890.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/836376122107957800'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/836376122107957800'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2011/11/brighter-death-now-1890.html' title='Brighter Death Now - 1890'/><author><name>Miguel Gadish</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13349450441056509715</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-714006052602557723.post-6696561696684468808</id><published>2011-11-07T11:42:00.000-08:00</published><updated>2011-11-07T13:10:19.374-08:00</updated><title type='text'>Darkthrone - Panzerfaust</title><content type='html'>http://www.mediafire.com/?3er5xu0fcahwugz&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de comenzar la verdadera pubertad, tenía una profesora de informática con el pelo rubio y liso, con una piel pálida marcada por finas arrugas de rabia. Me producía una vaga excitación sexual, que se mezclaba con rabia y frustración ante sus enfados súbitos. &lt;br /&gt;Con once años, niño adolescente, estaba harto de los fluorescentes antisépticos del edificio de la escuela y de las competiciones aburridas por gustarles a las chicas. Estaba harto del tutor, que me tenía manía y me hería día sí día no con críticas cínicas sobre mis opiniones. La jornada escolar me digería mí en un vacío aislante. Una tortura emocional que en invierno se estiraba hasta que la oscuridad hubiera engullido a la totalidad del cielo. Mis únicos momentos de libertad consistían en ver a los pájaros ir y venir sobre los cables eléctricos desde la ventana de clase, mientras moría el día. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de clase caminaba solo, en la oscuridad. Horas sin rumbo, pateando latas, cajas y todo lo que daba sentido a mi camino. Lanzando algunas piedras puntuales a farolas y alguna que otra ventana. &lt;br /&gt;Caminaba y buscaba, algo, sin saber qué. Salía de los confines del barrio y de la ciudad cansado, con las suelas de los zapatos ardiendo, el físico agotado, pero atrapado en el mismo lugar. Miraba hacia el cielo y no me sentía libre – la libertad estaba allí arriba, entre estrellas como puntos de un mapa hacia tesoros incomprensibles. Todo tenía significado, pero allí arriba, a lo lejos. &lt;br /&gt;La única vez que el cielo se acercó hacia mí, me mandó una señal hundida en la niebla. Una luz misteriosa brillando al fondo de la carretera, pintando los hangares de destellos anaranjados. &lt;br /&gt;Una bola de olor infernal de la que emanaba humo más salvaje y más oscuro que la neblina con la que se mezclaba. El esqueleto de un coche ardiendo en el rincón más alejado del polígono industrial. &lt;br /&gt;No sabía cómo había llegado allí aquel objeto sagrado que moría en llamas ante mí, pero me fascinaba ese calor destructor que le rodeaba como la puerta a una dimensión paralela, más real que la mía. Como el fuego de un sacrificio mágico, aquella me pareció la señal de libertad que esperaba y tiré al fuego la cartera escolar con las libretas y los libros que llevaba aquella tarde. &lt;br /&gt;Me senté sobre el asfalto caliente ante mi hoguera y observé hipnotizado como las llamas penetraban invisiblemente el nylon de la cartera escolar para desgarrarla silenciosamente desde sus entrañas. Me sentía en el mundo, presente y persona al fin. Me sentía poseído por un motivo vital. Inescrutable, pero presente. Las llamas se perdían en el cielo y hacían desaparecer las estrellas, pero conversando y comunicando con ellas. &lt;br /&gt;Las crestas de las llamas, la profundidad negra del cielo y la vida, eran un todo compenetrado en el que yo formaba parte, hasta que una luz blanquecina bañó mis ojos. Quedé cegado por esta iluminación pálida, en la que aparecieron dos figuras oscuras que se dirigieron a mí en mi idioma, hablado con tono seco. Eran dos agentes de policía que habían acudido al lugar y ellos fueron los que me acompañaron condescendientemente a casa de mis padres. &lt;br /&gt;Después de aquella tarde los paseos nunca volvieron a ser lo mismo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/714006052602557723-6696561696684468808?l=grafemasyresonancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/feeds/6696561696684468808/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2011/11/darkthrone-panzerfaust.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/6696561696684468808'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/6696561696684468808'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2011/11/darkthrone-panzerfaust.html' title='Darkthrone - Panzerfaust'/><author><name>Miguel Gadish</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13349450441056509715</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-714006052602557723.post-569239805825080822</id><published>2011-11-03T03:11:00.000-07:00</published><updated>2011-11-03T03:20:58.947-07:00</updated><title type='text'>Girls Against Boys - House of GVSB</title><content type='html'>http://www.mediafire.com/?az4ajjcdcaj6t6w&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las primeras veces que probé la cocaína no estaba seguro de qué efecto me producía pero sabía que me gustaba. Sólo pensando en aquel polvo blanco con pequeños destellos dulces ya me sentía bien. &lt;br /&gt;Era una época de chaquetas de cuero y muchas horas pasadas en un local que alquilábamos con varios colegas. Pagábamos muy poco cada uno y sabíamos que siempre teníamos donde ir para encontrarnos con alguien o colocarnos. La única regla era no traer novias al lugar. Creíamos que aquello podía romper la dinámica de “colegueo”. El ambiente se volvería demasiado serio. &lt;br /&gt;El local era un lugar para relajarse y olvidarlo todo, y en aquellos tiempos las relaciones sexuales nos parecían algo demasiado complicado. Algo que tendía hacia la seriedad de una manera que no nos gustaba nada.&lt;br /&gt;Pero se ve que una tarde el Llantas se encontró en el local al Jordi follando con su novia y se lió gorda. &lt;br /&gt;Cuando yo me llegué a enterar ya era casi de madrugada y el Jordi estaba aún en el hospital. Me fui directamente para allí con la moto y me encontré a la novia del Jordi en la sala de espera, con los ojos hinchados. Se puso como una furia cuando me vio y gritó que éramos una panda de jilipollas, unos payasos y unos mierdas. Todos.&lt;br /&gt;El Jordi estaba durmiendo y el Llantas no se sabía donde estaba. &lt;br /&gt;Salí de allí y me deslicé por las calles vacías de la ciudad como si, a cámara lenta, estuviera haciendo surf sobre los primeros rayos del amanecer. Se empezaban a abrir los primeros bares y me crucé con algunas putas arrastrando los pies hacia casa. &lt;br /&gt;Me pasé por todos los garitos donde podría aparecer el Llantas y no me lo encontré. Se me pasaba intermitentemente la duda por la cabeza de si valía la pena molestar sus padres en aquellas horas, pero siempre me convencía de que el Llantas no podía estar en casa. &lt;br /&gt;Al final no lo encontré, ni aquella mañana ni después. Fueron los forenses los que recogieron sus restos después de que se tirara ante el tren de cercanías, cuatro días más tarde. &lt;br /&gt;Después de que le pegara la paliza al Jordi ninguno de nosotros lo volvió a ver. Lo único que nos dejó fue una carta que mandó al local antes de suicidarse. Era un poema que hablaba de un amor imposible. De un amor secreto, que nadie entendería.&lt;br /&gt;-¿Qué sabéis vosotros del amor?- me acuerdo que decía. &lt;br /&gt;-Del amor como un rodillazo en los huevos cada vez que aparece.&lt;br /&gt;El Llantas estaba muy loco.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/714006052602557723-569239805825080822?l=grafemasyresonancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/feeds/569239805825080822/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2011/11/girls-against-boys-house-of-gvsb.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/569239805825080822'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/569239805825080822'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2011/11/girls-against-boys-house-of-gvsb.html' title='Girls Against Boys - House of GVSB'/><author><name>Miguel Gadish</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13349450441056509715</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-714006052602557723.post-3415607460121563995</id><published>2011-10-29T03:40:00.000-07:00</published><updated>2011-10-29T04:09:37.288-07:00</updated><title type='text'>Khlyst - Chaos Is My Name</title><content type='html'>Khlyst - Chaos Is My Name&lt;br /&gt;http://www.mediafire.com/?xa0ug0bnal7v43v&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando mis amigos y  yo teníamos entre once y doce años, nos encontrábamos paseando sin rumbo durante una tarde gris y melancólica de otoño. &lt;br /&gt;No me acuerdo de cuántos éramos, pero mi amigo se percató de un cachorro de gatos escondido. Se había acurrucado tras las rejas de una floristería, le faltaba un ojo y estaba muy asustado. &lt;br /&gt;Alguien alargó el brazo y acercó al cachorro suavemente, aguantándolo con una sola mano. &lt;br /&gt;Nos lo llevamos con nosotros bajo la chaqueta, como un pequeño tesoro calentito. Oscurecía, el fin de semana estaba terminando. Las clases se habían reanudado después de las vacaciones de verano y los domingos volvían a ser deprimentes y melancólicos. Nos paramos sobre el puente que pasa sobre la vía de tren y cuando vimos la máquina llegar a lo lejos, alguien se preguntó en voz alta si era verdad que los gatos caían siempre de pié, tras lo cual lanzó a nuestro cachorro por el puente, justo cuando pasaba el tren aullando. &lt;br /&gt;Después alguien contó lo que hicimos ese domingo. No yo, ni nadie cercano a mí, pero es que éramos un grupo grande aquella tarde y yo no conocía a todos. Hablaban mal de nosotros en clase, las chicas nos miraban con asco y había gente que quería vengarse. &lt;br /&gt;A mi me amenazaron una vez, saliendo del colegio. Un par de empujones e insultos, nada más. Pero a mi amigo le pegaron una paliza el siguiente domingo. En represalia por lo del gatito, decían. Empezaron con insultos, después una de las chicas le tiró del pelo, alguien le pegó una patada con las botas de punta de hierro, que estaban de moda en aquella época, y le tiraron al suelo. &lt;br /&gt;Llegó a casa con contusiones, moratones en los costados y la cara, sangre en el labio y una ceja. Le siguió doliendo un costado durante varias semanas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/714006052602557723-3415607460121563995?l=grafemasyresonancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/feeds/3415607460121563995/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2011/10/khlyst-chaos-is-my-name.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/3415607460121563995'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/3415607460121563995'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2011/10/khlyst-chaos-is-my-name.html' title='Khlyst - Chaos Is My Name'/><author><name>Miguel Gadish</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13349450441056509715</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-714006052602557723.post-3524016002186057454</id><published>2011-10-28T20:15:00.000-07:00</published><updated>2011-10-28T20:22:32.530-07:00</updated><title type='text'>venetian snares - sabbath dubs</title><content type='html'>En verano tengo menos timpo de escribir, pero además nada de lo que he escrito me ha gustado lo suficiente como para terminarlo. He comenzado un par de experimentos que tal vez termine algún día y he trabajado un poco en la historia de Protagonista. Tanto tiempo sin poner nada en el blog me ha hecho pensar en algo más ágil para ir publicando cosas más a menudo, con menos pretensiones pero más productividad. Entre esta preocupación, un sueño perturbador y una noche sin sueño, se me ha ocurrido comenzar una autobiografía falsa, basada en las canciones de mi ipod. Iré colgando fragmentos de estos recuerdos falsos, junto al disco o canción que los inspira, hasta formar una autobiografía musical. El primer recuerdo es un recuerdo de adolescencia basado en las remezclas que Venetian Snares ha hecho de Black Sabbath:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.mediafire.com/?8xgjrp453b4sh68#1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacia la mitad de mi adolescencia se me metió una obsesión entre las piernas. Lo único que quería era follar, con alguien o con algo.&lt;br /&gt;-Un cuervo negro, me dijo un amigo que entendía de brujería, tienes que atrapar un cuervo negro, desplumarlo, trocearlo y cocinar la carne a fuego lento. &lt;br /&gt;Lo ponía todo en un libro muy creíble que me dejó con la condición de que no se lo enseñara a nadie ni lo llevara nunca al instituto. Ponía cómo había que trocear al cuervo y cómo colar la grasa que quedaba al enfriar la sopa resultante y untarla sobre todo el propio cuerpo. &lt;br /&gt;Por si fuera poco eso había que hacerlo desnudo en el bosque, durante la puesta de sol pero antes de la noche, eso era muy importante. Era imprescindible terminar antes de la oscuridad, esperar desnudo y untado en entre los árboles y de noche volver a la ciudad. Esto me convertiría en irresistible. &lt;br /&gt;La verdad es que no se me ocurría dónde encontrar un cuervo. El único lugar donde me imaginaba que los habría era el zoológico, pero allí no podría atrapar ninguno. Además, aunque pudiera no me hubiera atrevido. Me daba pena el animal.&lt;br /&gt;Una cosa es comprar un pájaro troceado y empaquetado sobre una bandejita de poliespán, pero hacer esa carnicería yo mismo, y con un pájaro que había nacido libre… no me veía capaz. &lt;br /&gt;Después de todo hay maneras más naturales de conseguir sexo, me decía. Me limité a confiar en que algo de suerte tendría en conocer a alguien del sexo contrario con quien practicar mis necesidades. Nunca me iba a saciar como prometía hacerlo la brujería, presentí, pero tendría mis momentos de satisfacción.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/714006052602557723-3524016002186057454?l=grafemasyresonancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/feeds/3524016002186057454/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2011/10/venetian-snares-sabbath-dubs.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/3524016002186057454'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/3524016002186057454'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2011/10/venetian-snares-sabbath-dubs.html' title='venetian snares - sabbath dubs'/><author><name>Miguel Gadish</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13349450441056509715</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-714006052602557723.post-2399780478881317640</id><published>2011-06-11T07:31:00.000-07:00</published><updated>2011-06-11T07:40:41.570-07:00</updated><title type='text'>El desconocido</title><content type='html'>Este es un pequeño texto que escribí en relación al personaje desconocido con el que se encuentra el protagonista del relato principal. El reto es ahora conectarlo con el texto sin que haya un salto o discontinuedad en el estilo general. &lt;br /&gt;No me acuerdo de qué musica escuché cuando lo escribí, pero cuelgo una mezcla con una atmosfera parecida a la del texto. Es una colección de canciones electrónicas con percusión parecida al jazz. Hay sobretodo breakcore y algo de tortoise.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;mezcla:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.mediafire.com/?4lye90brshw5f3x&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;texto:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El desconocido, lleva chaquetas de nylon con muchos bolsillos y gafas de sol con lentes verdes. Vive en un entresuelo, con las ventanas cerradas y las cortinas echadas. Tiene la televisión sin sintonizar, contó una chica que estuvo en su apartamento, pero la deja encendida toda la tarde, dice la vecina del cuarto. &lt;br /&gt;Todo muy limpio. &lt;br /&gt;¿A dónde va? Sale del bloque en horarios poco comprensibles. A las 2 de la madrugada, al mediodía, nadie entiende su rutina. &lt;br /&gt;Tiene cinco cuchillas de afeitar distintas en el baño, le contó la mujer de limpieza al del tercero, todo muy limpio y tiene fotos de nubes en el pasillo, tomadas desde una avioneta. Tiene todo el pasillo lleno de fotos pequeñas de nubes, con marcos parecidos y el del tercero dice que no es uno sino varios. No estamos seguros de que sea la misma persona, tal vez gemelos que se intercambian. &lt;br /&gt;Tocaba la batería en un grupo de rock, dicen algunos que les suena de haber visto su cara en revistas. &lt;br /&gt;¿A dónde va? Se mete en callejones, toca timbres y entra en portales al azar. Entra en tiendas de discos. Se pasea por centros comerciales, por tiendas de ropa. Pero no compra. &lt;br /&gt;Las cámaras le siguen. ¿A dónde va?&lt;br /&gt;En una tienda de ultramarinos, después se compra un helado, sube al autobús. Entra en el parque. La cámara de un portal lo graba cuando entra, cuando sale se detiene a leer los nombres en los buzones. Sale.&lt;br /&gt;Mastica chicle. Gasta zapatos. Se detiene para rascarse el tobillo. Acaricia perros.&lt;br /&gt;¿A dónde va?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/714006052602557723-2399780478881317640?l=grafemasyresonancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/feeds/2399780478881317640/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2011/06/el-desconocido.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/2399780478881317640'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/2399780478881317640'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2011/06/el-desconocido.html' title='El desconocido'/><author><name>Miguel Gadish</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13349450441056509715</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-714006052602557723.post-3512235164899781697</id><published>2011-05-29T10:42:00.000-07:00</published><updated>2011-05-29T10:44:39.891-07:00</updated><title type='text'>comienzo</title><content type='html'>Primera entrada del argumento de la novela. Esto es la redacción de la historia entre la primera entrada y la siguiente. Despues de esto vendría una entrada sobre el "demonio". &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Protagonista: Una historia seria para lectores con sentido del humor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué lo ha hecho? ¿Por qué razón se ha pedido un día libre? Protagonista tiene su vida totalmente bajo control; la colada, las compras, el papeleo administrativo, limpieza de la casa y aseo personal. Todo cabe de sobras en su agenda y además le sobra tiempo para darse algún que otro paseo por la ciudad. No le falta tiempo para terminar ninguno de sus proyectos ni necesita descansar, ¿por qué se ha pedido, entonces, un día libre del trabajo? &lt;br /&gt;Piensa en sus compañeras trabajando en la cocina sin su supervisión y siente un poco de tristeza cuando se imagina a Evelin abriendo la caja y a Sandra terminando de preparar los bocadillos. ¿Puede ser que las esté echando de menos? La verdad es que un poco sí, y por eso entiende menos aún por qué razón se ha pedido el día libre. &lt;br /&gt;Habiendo cumplido ya con todas sus tareas hogareñas, no sabe qué hacer con toda la mañana que le queda por delante. Ha salido de casa para pasear y sin proponerse un rumbo ha acabado llegando hasta el parque a causa de un broma que parecía divertida por la mañana pero ha perdido toda la gracia. En este instante, más que divertido se siente confundido. Se ha quedado un poco vacío por dentro y la idea de pasear hasta su lugar de trabajo ha perdido sentido, así como el hecho de pedirse un día libre. &lt;br /&gt;En principio se ha pedido un día libre porque quería disfrutar de la primavera y del simple hecho de podérselo permitir, un día libre, pero en este instante nada de esto no tiene sentido. ¿Qué tiene que ver la primavera que con tomarse un día libre? Protagonista no encuentra una explicación convincente. ¿Qué iba a hacer en un día libre que no pudiera hacer en un día cualquiera? Pues por ejemplo, pasear por el parque que observa desde su oficina cuando repasa las cuentas y convertirse él mismo en una de esas personas libres que pasean mientras él trabaja. Ésta idea le ha hecho mucha gracia esta mañana mientras desayunaba en su soleada cocina, pero ha perdido su chispa en el autobús. &lt;br /&gt;Ahora no está más que caminando sin rumbo por el parque y los árboles que parecen tan delicados desde arriba se ven imponentes desde aquí, con troncos masivos que se ensanchan y crecen a un ritmo lento, inapreciable, pero constante.&lt;br /&gt;Uno está sentado aquí en un banco y todo parece estático, las ramas, los troncos y las piedras. El único movimiento es el temblor de las hojas cuando filtran los rayos del sol. Pero no. Todo esto está, en realidad, creciendo. Las hierbas bajo los pies de Protagonista se alargan hacia el cielo al igual que los troncos de los árboles, que además proyectan ramas de fibra viva que se ensancha y despliegan hojas ante la energía de esa estrella intensa que no deja de dar vueltas por el universo. Todo está en movimiento, y suerte que a una velocidad muy lenta porque si no estaríamos todos vomitando, mientras nos agarrados a …  ¿a qué? ¿A qué nos agarraríamos si los cambios fueran más rápidos? Si hasta la tierra bajo nuestros pies se balancea sobre líquido caliente y se rompe en montañas y rocas, entre las que crecen plantas y animales que viven como nosotros, se sientan en el banco de un parque y observan el día pasar. ¡El día y esta preciosa joven de la edad de Protagonista que está pasando ahora mismo delante de él! El balanceo delicado de sus brazos, el pisar ligero de sus pies y la forma redonda de su culo en contraste con la estrechez de sus caderas, adaptando la tela delgada de su vestido a sus formas.&lt;br /&gt;A su compañero de banco también le parece guapa, se lo hace saber a Protagonista aunque no le conozca de nada. &lt;br /&gt; Hay una persona a su lado. Un hombre que viste de negro, sentado con la espalda erguida y siguiendo con la mirada el paso de la misma joven que ha llamado la atención de Protagonista. Calculando la relación entre su porte, su mirada y su apariencia física, uno no sabría decir si es un joven que aparente tener más edad de la que tiene o un hombre que parece más joven de lo que es. De todas maneras insiste en preguntarle a Protagonista si le gustaría estar con la chica que acaba de pasar. Un comentario sin gusto, que se convierte muy rápido en una broma molesta, cuando al desconocido se le ocurre afirmar que es un demonio (¡¿demonio?!). &lt;br /&gt;Dice que está un poco cansado de su jefe, Satanás. Que no tiene quejas del trabajo, pero de vez en cuando, en su tiempo libre, le vienen ganas hacer una buena acción. Algo extracurricular, lo llama él.&lt;br /&gt;Es la cosa más estúpida que Protagonista haya oído. Está perplejo y algo incomodo. Le molesta que alguien se ría de él así, a plena luz del día. Le cuesta etiquetar la situación por la que está pasando, porque es demasiado extraordinaria y el individuo tiene una actitud arrolladora, no le da respiro y continúa prometiéndole la mujer que acaban. A cambio de nada dice. Tan sólo si él lo desea, claro. &lt;br /&gt;Protagonista opta por seguir el juego, para a ver si le acaba encontrando la gracia, y pregunta si no tiene que vender el alma. Eso es lo que tiene entendido que los diablos hacen, en las novelas de ciencia ficción. ¿A qué está jugando este loco? Pero el chico responde que no con tanta convicción que Protagonista siente un escalofrío. ¿Está hablando con alguien realmente enajenado? ¿Tal vez violento? &lt;br /&gt;Aunque sea un diablo quiere hacer una buena acción,  insiste el desconocido, para variar un poco su rutina. Seguramente es uno de esos que toman pastillas de droga los fines de semana, si no es que va colocado ahora mismo. &lt;br /&gt;Protagonista se levanta para alejarse del lugar sin sentir la necesidad de decir nada para despedirse, pero el chico no suelta, le  sigue preguntando a gritos desde el banco, mientras Protagonista se aleja, si quiere tener a la mujer o no. La situación se está poniendo un poco fea, ¿quién dice que éste chiflado no sea capaz de levantarse del banco en unos momentos y seguirle hasta el autobús? Prueba sacárselo de encima respondiendo a su pregunta con una afirmación. Le dice que sí quiere a la mujer que le ‘ofrece’, esperando que la respuesta satisfaga los delirios del desconocido lo suficiente como para que lo deje en paz. &lt;br /&gt;Funciona. &lt;br /&gt;El chico sonríe satisfecho y no se levanta de su lugar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/714006052602557723-3512235164899781697?l=grafemasyresonancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/feeds/3512235164899781697/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2011/05/comienzo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/3512235164899781697'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/3512235164899781697'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2011/05/comienzo.html' title='comienzo'/><author><name>Miguel Gadish</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13349450441056509715</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-714006052602557723.post-7891599264374740439</id><published>2011-05-14T10:42:00.000-07:00</published><updated>2011-05-14T22:27:32.202-07:00</updated><title type='text'>Introducción</title><content type='html'>He estado esperando un tiempo para corregir la historia que terminé en la última entrada pero veo que por alguna razón no lo hago. Así que paso de momento a poner la primera entrada de la novela que estoy terminando. La novela está escrita, desde hace 4 años, pero le falta algo. He decidido que lo que le falta son entradas varias, sobre temas que no tienen del todo que ver con el argumento. Las entradas las escribiré según músicas, como me gusta hacerlo y las iré colgando a la vez que cuelgo capitulos de la novela a medida que los voy corrigiendo. Cuando escribí la novela llevaba siete años viviendo lejos de España y ahora me doy cuenta de que tenía el castellano muy estropeado. &lt;br /&gt;La primera entrada que cuelgo es la introducción al libro, cuando cuelgue el primer capítulo lo haré sin música. La música para esta entrada es una mezcla de discos del sello Tzadik de John Zorn. Me gusta el free Jazz que hace John zorn con sus amigos, pero no cuando se ponen a hacer ruido caótico. A veces llegan a pasar unos límites donde como oyente me siento como si estuviera escuchando unos amigos jugando entre ellos, sin tener al público en cuenta. Hice una mezcla hace tiempo combinando solo partes que me gustan de la música de John Zorn, excluyendo las partes de ruido. Se llama interzona porque el primer disco que usé en la mezcla se llama así y de esta manera recordamos a un escritor que me sigue inspirando desde la adolescencia: William S. Burroughs.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Interzone: http://www.mediafire.com/?49facow1c1bigjc&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                     Introducción&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El protagonista de esta historia es un hombre joven, heterosexual, que se toma en serio sus obligaciones. &lt;br /&gt;A los 18 años terminó la secundaria con una nota aceptable y cuando llegó el verano se apuntó a unas vacaciones organizadas para jóvenes, en el sur del país. Con sus compañeros de viaje hizo escalada y acampó en la cima de unas montañas rocosas, donde se quedó encantado mirando las estrellas, que brillaban como aves fénix salvajes graznando desde distancias imposibles de calcular.  &lt;br /&gt;Después volvió a la ciudad y se apuntó a un módulo de dos años de hostelería y turismo. Descubrió el sexo con una compañera de clase, que tenía un cuerpo pequeño y carácter generoso. Ella se fue a trabajar a Alemania y él se convirtió en encargado de una filial catering de Horeca 10. &lt;br /&gt;Se encontró dando ordenes a trabajadoras diez años mayores que él, lo cual era (de hecho todavía lo es) una gran presión por tomar las decisiones más lógicas respeto el buen funcionamiento de la filial. Sobretodo cuando comenzó a trabajar, porque le presionaba mucho la crítica constante de una de sus subordinadas, que hasta la llegada de nuestro protagonista había mantenido esperanzas de convertirse en encargada del lugar por antigüedad y se vio forzada a ver como se le adelantaba un novato con diploma. No aceptó la decisión de la compañía y se dedicó a hacer lo posible para entorpecer el trabajo de su gerente. Le culpaba de todo lo que iba mal en la filial con la primera oportunidad y cuando no había de qué quejarse, le trataba con un desprecio tan afilado que llegaba a penetrar los sueños del protagonista de la historia que vamos a narrar. Fue una época muy estresante para él, que durante las noches se enfrentaba repetidamente con el sueño de quedarse sin voz y no poder comunicar con grupos de desconocidos acusándolo en masa, mientras de día le torturaba el miedo al despido, que él veía como una humillación ante su silencioso y distante padre. &lt;br /&gt;Pero de repente Mari, la trabajadora que competía con él, anunció que tenía que pasar una operación en el codo, a causa de una molestia que sufría desde hacía tiempo y estuvo de baja durante cinco meses enteros. Cinco meses en los que la localidad tuvo que funcionar con personas que les mandaban diferentes empresas de ETT; trabajadores impredecibles, que a menudo ocasionaban más molestias que ayuda. Cinco meses durante los cuales Sandra, otra compañera, acabó tomando el liderazgo en la cocina para que el encargado pudiera dedicar más tiempo a la administración. &lt;br /&gt;Cuando Mari volvió, no le quedó otra opción que ocupar el lugar que sobraba; cayó a la casta más baja de la localidad. Evelin preparaba los bocadillos y ayudaba en la comida que hacía Sandra, quien además calculaba las necesidades de la localidad y le pasaba la lista de encargos a nuestro protagonista. A Mari, después de ausentarse cinco meses, le quedó todo lo demás: A la cuarta semana de lavar platos sufrió un ataque de nervios. &lt;br /&gt;Sandra la llevó a la oficina y le dejó un vaso de agua en las manos, dejando solos a dos enemigos declarados, atrapados en un espacio de dos por tres metros lleno de portapapeles, clasificadores y cajas de chocolatinas y refrescos amontonados en columnas. Uno de los dos enemigos, Mari, lloraba como una magdalena. Todo el odio que solía emanar resbalaba ahora por sus mejillas, derretido. Era un alma a la que se habían negado sus aspiraciones y la frustración, después de acumularse, crecer e hincharse durante meses, había explotado y estaba siendo desechado por el sistema excretor de su cara.&lt;br /&gt;Desde aquel día, o desde que Mari se despidió poco después, todo ha sido más fácil. El restaurante en el que trabaja nuestro protagonista está en un onceavo piso. En el piso del comedor, como lo llaman los trabajadores de la compañía a la que pertenece el edificio – una multinacional de electrodomésticos. Desde su oficina, como prisionero detrás de las ventanas, nuestro chico despega su mirada por encima de las listas de encargos y vuela con su imaginación sobre el parque que se extiende bajo sus pies, para descender en picado como un águila hacia personas que ve paseando.&lt;br /&gt;Es cierto que todo esto visto desde fuera, es decir, desde el punto de vista del lector, no parece muy trascendente. En parte es cierto, no lo es; pero antes de juzgar al protagonista de la historia que se va a desarrollar a partir de aquí, hay que recordar que él también, como ser humano que es, siente que todas las anécdotas que forman sus memorias significan un aprendizaje importante sobre el sentido de la vida. Si se suman correctamente y se hacen las relaciones adecuadas entre cada una de las experiencias que ha tenido el protagonista de esta historia en su vida, sobretodo desde su propio punto de vista, podemos comprender el significado de la existencia humana o incluso, si no nos asusta la ambición, de la Existencia en general. &lt;br /&gt;Cualquier historia contiene un aprendizaje y la de nuestro protagonista, es decir, la historia que vamos a contar, no se contiene en las aventuras de un chico tímido en el mundo de la hostelería. No. Os recomiendo seguir leyendo, porque va mucho más allá.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/714006052602557723-7891599264374740439?l=grafemasyresonancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/feeds/7891599264374740439/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2011/05/introduccion.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/7891599264374740439'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/7891599264374740439'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2011/05/introduccion.html' title='Introducción'/><author><name>Miguel Gadish</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13349450441056509715</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-714006052602557723.post-6507679720303978829</id><published>2011-02-28T00:00:00.000-08:00</published><updated>2011-02-28T00:24:06.828-08:00</updated><title type='text'>la visión de ángel</title><content type='html'>Por fin puedo colgar la primera parte de la historia que se ha ido formando retrospectivamente. Esta primera parte está basada en la música que escuché despues del "ensayo heavy metal". Quería probar con algo opuesto, una música muy calmante. La mezcla que cuelgo es muy bonita, recomiendo escucharla y cuando la escuché salieron las líneas generales del texto que cuelgo ahora. Ésta es la primera parte de un texto de 4. Las cuatro están colgadas aquí pero voy a colgar más adelante un archivo de word con las cuatro partes unidas y algunas correcciones. &lt;br /&gt;A partir de ahora voy a empezar a colgar en partes una novela en la que llevo tiempo trabajando, sobre la que aplicaré los mismos juegos de música, tarot, dados y lo que vaya apareciendo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;la mezcla:&lt;br /&gt;http://www.mediafire.com/?3o9y3g7lmcg2s8d&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un pequeño tren de vapor, humareda que se aleja entre los pinos. Nubes pesadas se arrastran por el cielo. Llovizna. ¿Preludio de tormenta o falso aviso? Me pregunto si los bosques que me rodean esconden lobos. Más lluvia. En la habitación, matices azulados de mi conocido escritorio delineándose desde la oscuridad. Otra vez el mismo sueño.&lt;br /&gt;Me estiro sobre la espalda, ojos abiertos hacia el techo. El rumor del mar llega a mi ventana sobrevolando el silencio del pueblo. Imagino botes de metal gigantes meciéndose sobre el agua como cáscaras de cacahuete y monstruos dormidos en las profundidades. Después, el viaje continúa. Caballos escapándose por estrechos callejones; galopando sobre adoquines. Agua de lluvia baja por la acera y el tren sigue trotando entre pinos destripados por energía divina, reventados por rayos de tormenta. Cada noche el mismo sueño. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi madre insiste en que le cuente lo que sueño a Irma pero me da miedo. Irma me pone  incómodo últimamente. Antes no me importaba, cuando era pequeño, pero ahora, cuando Irma viene a leer en el café de mi madre, pierdo la tranquilidad. Me quedo en mi habitación, obsesionado con la idea de que Irma está abajo y espero a que se vaya antes de bajar a la cocina o al comedor.&lt;br /&gt;Pero, horror, mi madre me llama. ¡Quiere que baje, e Irma todavía no se ha ido! Está aquí, sentada en nuestra cocina y mamá se va. Nos deja solos para que le cuente a Irma sobre los sueños que tengo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Compartiendo mesa con una mujer que llevo tanto tiempo evitando. Después de haberla espiado en el supermercado o de haberme masturbado pensando en ella, oler la fragancia de su cuerpo me parece excesivamente real, ahora que estoy tan cerca de ella. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viaje es una constante, me responde cuando le cuento sobre mis sueños. La quietud es una ilusión. Aunque te parezca estar parado, incluso sentado, sigues avanzando. &lt;br /&gt;El cuerpo crece, se descompone y evoluciona, reflexiono abstraído. Respiramos vida y la muerte se nos escapa por los poros. &lt;br /&gt;Me siento hechizado por sus palabras. Dice que el tren con el que sueño avanza hacia el fondo de mi imaginación y se aleja por mi conexión con el infinito. Allí donde me descompongo y vuelvo a emanar. &lt;br /&gt;El tren desaparece hacia el lugar donde mi alma se conecta con Dios. Las figuras que construye mi imaginación se disuelven en un horizonte indefinible e inagotable, que es en realidad el lugar mismo del que han salido. Cuando tengo estos sueños de viajes estoy observando el infinito, pero como el infinito no se puede ver, porque cambia y evoluciona sin parar, lo que veo son mis fantasías dispersándose. Contemplar las formas que construye mi mente desaparecer en una distancia difusa, es lo más cerca que puedo estar de observar el infinito. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso es lo que pasa en mis sueños, dice Irma. Sus manos sobre la superficie de madera de la mesa. Dedos largos y finos, camisa de lino blanca, pelo negro con algunos mechones rebeldes que saltan lejos de la pinza que los recoge. Más los ojos. La mirada de Irma. Dos párpados que se abren, una revolución mundial. &lt;br /&gt;Dos ojos seguros, grandes y salvajes que avergüenzan, liberan y desbocan. Que me vuelven loco. Una mirada que lo es todo – lo demás es descanso post coital, descanso post visión.  &lt;br /&gt;Delante de Irma entiendo por primera vez el significado de la palabra visión. La visión mística, medieval, incomprensible de la que hemos hablado en clase de lengua o literatura o historia. De repente comprendo, porque lo estoy viviendo, delante de mi vecina.&lt;br /&gt;La visión no es la tuya. Una visión es cuando tú eres visto, cuando sientes que te ha visto, algo. Cuando de repente yo soy el objeto y me veo, ante otra mirada.  Todo se replantea. El mar, el líquido que me compone, las rocas erosionadas por el agua. Irma y el significado de la atracción sexual.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/714006052602557723-6507679720303978829?l=grafemasyresonancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/feeds/6507679720303978829/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2011/02/la-vision-de-angel.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/6507679720303978829'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/6507679720303978829'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2011/02/la-vision-de-angel.html' title='la visión de ángel'/><author><name>Miguel Gadish</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13349450441056509715</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-714006052602557723.post-2460676266921280828</id><published>2011-02-13T11:43:00.000-08:00</published><updated>2011-02-13T12:16:49.854-08:00</updated><title type='text'>Ana María y Jose Luís</title><content type='html'>Esta es la cuarta parte del relato. Es la biografía de los padres del chico que aparecerá en la primera, cuando la escriba. Para este escrito les hice una tirada de tarot a los dos padres como pareja. Está basado en una mezcla muy agradable y “soleada” que hice hace mucho tiempo, para contrastar con la relativa oscuridad de la música que usé para los otros dos relatos. Esta vez ya tenía más elementos a tener en cuenta, basados en la biografía de Irma y la historia del pueblo. &lt;br /&gt;A continuación voy a escribir la primera parte del relato, para la que ya escribí el esquema a partir de la mezcla que supone que tenía que contrastar con el “ensayo heavy metal”. Sólo tendré que adaptar el esquema a los elementos que han aparecido en las siguientes partes del relato. Me gusta mucho esta manera de escribir, en la que el azar baraja los elementos que van apareciendo en los relatos. Tiene la ventaja de que yo mismo me sorprendo de las direcciones que toma el relato y de que el resultado me parece algo menos predecible y analizable. Los elementos no tienen una significación simbólica basada en mi visión de la vida, sino que me sobrepasan y por tanto pueden interesar más al lector. Espero ir desarrollando cada vez más el papel del azar en la escritura.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mezcla:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.mediafire.com/?qcc38p2eoov0mar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. Ana María y Jose Luís&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ana María y Jose Luís son el matrimonio que vive al final de la calle Jiménez del Pilar, cerca de las barquitas de puerto antiguo. Él trabaja como neurólogo en Arbús y ella María en la piscifactoría. Tienen un hijo adolescente, Ángel, que estudia en el instituto del pueblo. &lt;br /&gt;Cada maña, prácticamente al amanecer, los dos corren juntos hasta el mar, contemplan las olas y vuelven a casa para estirar. Después hacen una media hora de gimnasia en su comedor. No les falta espacio, tienen un chalet de dos pisos en propiedad. &lt;br /&gt;Cuando se conocieron, Jose Luís formaba parte del equipo de investigadores del centro CEAS. Jose Luís es originario de la capital, donde se doctoró con el neurólogo Javier Salinas, con quien participó en los primeros proyectos de investigación de frecuencias cerebrales que financiaron las fuerzas armadas. Fue reclutado para el proyecto de investigación secreta Comunicación y Espionaje Animal Submarino, con el objetivo de desarrollar un nivel de comunicación suficientemente específico y articulado con mamíferos acuáticos, para emplear su asistencia operaciones submarinas de de los servicios de inteligencia. &lt;br /&gt;Así llegó Jose Luís a las costas de Torán, donde como neurólogo, se incorporó al equipo del complejo CEAS en una fase avanzada del proyecto, en la que se ensayó el desarrollo de una comunicación telepática entre computadoras y delfines manipulados genéticamente.&lt;br /&gt;   &lt;br /&gt;Ana María, en cambio, es originaria de Torán. Cursó los estudios de Biología en Arbús y decidió aplicar por un puesto vacante como supervisora en la piscifactoría de su pueblo natal. La libertad y el anonimato del día a día en Arbús le gustaban, pero añoraba su familia y los paseos entre las ruinas del bosque. &lt;br /&gt;En una de sus visitas familiares, cuando aún vivía en Arbús, Ana María conoció en el trayecto de vuelta a un hombre que viajaba en el mismo tren para pasar su día libre en la ciudad. Se llamaba Jose Luís y aunque llevaba ya cuatro meses trabajando en Torán aún no había visitado Arbús. &lt;br /&gt;Ana María lo acompañó hasta el centro, donde disfrutaron de dos horas juntos y se despidieron a la fuerza, con un adiós compacto que reprimía las ganas que tenían los dos de abrazarse. Cuando se instaló de nuevo a Torán Ana María no tardó en llamar al número de Jose Luís y pasaron rápidamente a consumar la fascinación febril que nació aquella tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se veían mucho, pero en secreto. Las relaciones entre el pueblo y los investigadores de CEAS no eran buenas. La gente de Torán recelaba del equipo de investigadores, la alta antena de que habían construido cerca de la playa despertaba un odio que toda la población compartía sin tener la necesidad de argumentar; que la antena era una ofensa a la vida de los pobladores de Torán parecía un hecho tan categórico que no hacia falta explicar por qué. Comenzaron a correr rumores sobre científicos acechando en los bosques de las ruinas de Során, donde secuestraban a niños o violaban a las jóvenes. &lt;br /&gt;Jose Luís se reía cuando comparaba estos rumores con el carácter estructurado e intelectual de sus compañeros, pero se mostraba seriamente interesado cuando Ana María le hablaba de miedos más abstractos que había sentido paseando por sus rutas favoritas entre la espesura. Sensaciones huidizas de confusión y pérdida o de extrañeza, que nunca había sentido en el lugar, la envolvían desde que había vuelto a Torán. Además Jose Luís se interesaba mucho por sus sueños, sobretodo los que tenían que ver con el mar. &lt;br /&gt;Un domingo de Agosto, decidieron ir juntos al bosque, a pesar de los temores de ella. Ana María no había vuelto a disfrutar del lugar desde su regreso de Arbús, pero la ilusión de Jose Luís la animó a enseñarle lo que tanto había significado para ella en su adolescencia. &lt;br /&gt;Conducían lentamente por el camino forestal cuando Ana María, por la ventana del coche, vio pasar en dirección contraria una niña montada en bicicleta, que le pareció ella misma volviendo desde el bosque. Pudo reconocer su bicicleta y uno de sus vestidos, así como su cara redonda y su postura corporal. En un ataque de pánico exigió a Jose Luís que detuviera el coche y cuando le explicó lo que había visto se sintió ridícula y supersticiosa, pero él la escuchaba con mucha atención. &lt;br /&gt;El cielo reventó en una tormenta de verano mientras aún se abrazaban y una casacada de lluvia cubrió el coche. Jose Luís tuvo la idea de conducir fuera del camino, entre los árboles. Abrieron las ventanillas y pasaron juntos la tarde que selló su futuro matrimonio, según dicen los dos. Jose Luís recuerda sobretodo el aire fresco que entraba por las ventanas, el agua que salpicaba su piel y resbalaba por sus brazos combinado con el calor del cuerpo de Ana María. Ella recuerda la seguridad que sintió cuando Jose Luís respetó sus miedos irracionales sin dudar, la confianza que demostró hacia su criterio. &lt;br /&gt;Más adelante Ana María entendería que Jose Luís y otros científicos de CEAS estaban interesados y preocupados por algunos de los rumores que corrían en Torán porque sospechaban que población humana estaba siendo afectada por la antena que habían construido para potenciar la conexión telepática con delfines que alejados hacia aguas profundas. Nunca llegaron a conseguir permiso para investigar la cuestión, pero estaban preocupados por rumores de una epidemia de sueños de viajes subacuáticos entre la población de Torán y entre los científicos del complejo corrían varias teorías especulativas sobre la relación entre la antena de transmisión telepática y los síntomas paranoicos y esquizofrénicos que la población de Torán sufría en las cercanías del llamado “bosque de las ruinas”.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Providencialmente, Jose Luís y Ana María se encontraban juntos de vacaciones cuando estallaron los disturbios. Mintieron por separado a sus compañeros y familiares sobre el destino de sus vacaciones para pasar en secreto una semana de crucero juntos. &lt;br /&gt;Supieron de los disturbios durante el crucero y estirados sobre la cama de su camarote, dominado por el color vino de las cortinas, decidieron que al volver Jose Luís se quedaría en el apartamento de una amiga de Ana María en Arbús. &lt;br /&gt;Cuando se cerró el centro Jose Luís ya estaba ingresando en un proyecto de investigación para la universidad de Arbús sobre el efecto del sonido del canto de las ballenas sobre el desarrollo neuronal de anélidos. &lt;br /&gt;Ana María pudo presentar a Jose Luís a sus padres, sin delatar su pasado como investigador del complejo CEAS y poco después empezaron a vivir juntos en Torán.&lt;br /&gt; En 1990 nació Ángel, que de bebé tenía un olor que Ana María le recordaba el bizcocho de frutas. Les gusta mucho ir juntos al mar y Ángel se ha convertido en un nadador excelente. &lt;br /&gt;Desde hace dos años Jose Luís y Ana María salen a correr juntos por la mañana. Sobretodo les gusta llegar a la playa pronto y que Jose Luís pueda abrazar a Ana María por detrás, sentir su cuerpo apretarse entre sus brazos, oler la brisa marina que los roza y sentirse los dos amantes que siempre han sido.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/714006052602557723-2460676266921280828?l=grafemasyresonancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/feeds/2460676266921280828/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2011/02/ana-maria-y-jose-luis.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/2460676266921280828'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/2460676266921280828'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2011/02/ana-maria-y-jose-luis.html' title='Ana María y Jose Luís'/><author><name>Miguel Gadish</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13349450441056509715</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-714006052602557723.post-8443885942620469477</id><published>2011-01-23T13:46:00.000-08:00</published><updated>2011-01-23T14:17:02.381-08:00</updated><title type='text'>Irma Luján</title><content type='html'>Después de la entrada anterior, he querido probar de escribir algo a partir de una música tranquila, para ver el contraste. Me ha salido el esquema de un texto que me ha gustado, pero que tiene sentido como parte de un texto más largo. He pensado en escribir este texto como parte de un relato corto, que no será del todo narrativo sino la unión de varios textos relacionados entre sí. Será un relato corto a cuatro partes, la primera será el texto que he empezado a partir de la música tranquila. Se trata de la relación entre dos personajes, un adolescente y su vecina, que es vidente y amiga de su madre. La segunda parte es la biografía de la vecina, la tercera es la historia del pueblo en el que viven y la cuarta es la biografía de los padres del adolescente. &lt;br /&gt;Lo que cuelgo ahora es la biografía de la vecina vidente, que se llama Irma Luján porque su historia está basada en la música de Irmologion, un proyecto de música electrónica ruso. La palabra Irmologion es un concepto de la música sacra cristiana ortodoxa. No me he informado demasiado, pero parece ser que el disco que cuelgo (es la primera vez que cuelgo un disco, no una mezcla que haya hecho yo) está hecho por un músico que era alguien conocido en la escena de música alternativa en Rusia en los ochenta y a principios de los noventa decidió internarse en un monasterio ortodoxo. Después de más de diez años, reapareció y grabó un disco de música electrónica basada en lo que aprendió en el monasterio. No me he basado en esta historia a la hora de escribir pero tiene gracia saberlo. Lo que he hecho es escribir automáticamente a partir de la música y después he hecho una tirada de cartas del tarot al personaje de la vidente. A partir de las cartas, he podido formarme una idea de la personalidad que el personaje tiene, después he ido sacando frases de lo que había escrito automáticamente y con ellas he construido una historia vital que haya llevado al personaje a tener la personalidad que tiene en el momento en el que se escribe la historia, que es cuando le he tirado las cartas del tarot. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El disco de Irmologion está comprimido:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.mediafire.com/?2mvm04o1h9gl5dr&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;              Irma Luján&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Irma nació en el barrio de la fe, en aquellos tiempos en los que los niños aún se llamaban a gritos desde la calle y no todos tenían televisión. Hija única, solía sentarse en su habitación, o en el comedor si quedaba desocupado, con el objetivo de quedarse quieta e intentar, como decía ella, “convertirse en uno de los muebles”. Intentaba sentir lo que la rodeaba y pensar lo mínimo, hasta fundirse completamente con la habitación como uno más de su objetos. Un juego práctico, porque si entraba mamá y le preguntaba, Irma respondía que no estaba haciendo “nada”. Así no llamaba la atención. No le gustaba llamar la atención, ni en casa ni fuera, pero los niños del barrio abusaban a menudo de su valentía y le pedían hacer lo que ellos no se atrevían. Por esa razón fue la única que entró en la casa abandonada que había detrás de las vías del tren: &lt;br /&gt;Martín y el Pelota rompieron la puerta una tarde y huyeron corriendo. Al día siguiente llamaron al resto de los niños para enseñarles la entrada forzada; pero la única que se atrevió a subir las escaleras fue Irma, un escalón detrás del otro, hacia las habitaciones de los fantasmas. Las exploró una a una y se encontró con un armario estantería en el que alguien había dejado cajas planas de madera, con una tapadera de cristal, dentro de las cuales habían clavado mariposas de diferentes tamaños.&lt;br /&gt;Los niños golpeaban una tubería abajo, al ritmo de los latidos de su corazón. Irma quería estar con ellos, por la emoción del hallazgo y por el miedo que se acumulaba a sus espaldas. Corriendo, se resbaló por las escaleras y las bajó de bruces hasta que se encontró estirada sobre el vientre, con cristales rotos, mariposas secas y niños asustados ante ella. Más una sangrante herida en el labio. La herida que se convirtió en la pequeña cicatriz que añade una gota de misterio a las proporciones harmónicas de su cara. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Irma se inventaba una historia nueva para cada chico que le preguntaba sobre la cicatriz. Sólo hubo que nunca le preguntó y de él se enamoró. Un actor desconocido de teatro y cine que conoció en la época en la que trabajaba como relaciones públicas en el “rincón internacional”, un restaurante exclusivo al que se podía acceder únicamente en barco. Su personalidad hipnótica, unida a un cuerpo esbelto, siempre ha enamorado con facilidad y en el “rincón internacional” Irma se convertía cada noche en la reina de la fiesta, cuando después de cerrar los trabajadores se quedaban a celebrar la vida con el dueño y sus amigos. &lt;br /&gt;Así conoció a Román. Los dos se quedaron hablando en una de las mesas hasta que se marcharon casi todos; él se despidió e Irma se quedó con la obsesión de volverle a ver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unas semanas más tarde la casualidad hizo que Irma lo viera entrando en una librería y en ese momento supo que nada los volvería a separar. Se dirigió a él y esa misma tarde se acostaron. Después Román la siguió ignorando. Ante la insistencia de Irma, se veían, pero él parecía hacerle un favor. Compartía con Irma sus aventuras con otras mujeres, hasta le hablaba de algún enamoramiento e Irma le apoyaba siempre, convencida que un día u otro el actor se daría cuenta de que la mujer de su vida no era otra más que ella. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siguiéndolo a él, comenzó a rondar el mundo del cine. Primero acompañando a Román, después por su cuenta. Empezó ayudando en lo que podía para algunos rodajes y apareció al poco tiempo en su primera película, como invitada en una gala de honor. Después fue secuestrada por un atracador de bancos, bailarina en el coro de un musical o mujer que pide fuego al detective. &lt;br /&gt;Por sus condiciones físicas, más de una vez le ofrecieron el papel de victima de asesinos psicópatas o sobrenaturales que la sorprendían antes de meterse en la cama en ropa interior o la perseguían entre ramas de árboles en las que se iban rasgando sus ropas. Nada serio, se lo pasaba bien mientras esperaba interesar a Román, que seguía pasando por su vida intermitentemente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rodando en el desierto una película fantástica de guerreros, con muchos extras con lanzas y cascos de plástico en forma de calaveras, el coche en el que volvían ella y dos miembros más del equipo volcó por la inoportuna visión de algún animal nocturno sobre la carretera, que bien pudo haber sido imaginación del intoxicado conductor.&lt;br /&gt;Se encontró a sí misma dolorida, colgada del cinturón de seguridad, con la cabeza apuntando hacia la tierra. Sus compañeros de viaje mantenían un silencio mortal. &lt;br /&gt;Se arrastró hacia un lado de la carretera y se sentó, rodeada por el desierto nocturno. Quieta, el armazón del coche mudo a su lado, la tierra se expandía 360 grados hacia el horizonte, cubierta por puntos de luz celestes que parpadeaban al ritmo que marcaban los grillos, como luciérnagas que la llamaban y le mostraban el camino hacia el espacio. &lt;br /&gt;Cuando se despertó en el hospital se encontró junto a su cama a Raúl Moradas, el productor, enamorado de ella desde hacía tiempo según se decía.  &lt;br /&gt;De los meses siguientes al accidente Irma recuerda la paciencia de Raúl y su chalet. Los amaneceres vistos desde su piscina y las sesiones de meditación con una de sus amigas. &lt;br /&gt;Cuando Irma abrazó a Raúl una tarde, inundada por una sensación infinita de agradecimiento, reconoció dentro de él un silencioso sufrimiento. No quiso abusar más de un amor que no podría corresponder y se fue del lugar inmediatamente. Pasó a vivir y a trabajar con una vieja amiga que llevaba un herbolario. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los años que siguieron profundizó mucho en el estudio de la nutrición y se entregó a su afición por la danza en varias academias de la ciudad. Esta fue la época más tranquila de su vida, incluso aburrida. Se sentía sola y adoptó a un perro que encontró herido en la calle. Le gustaba pasear con él sobretodo por la tarde, porque a se hora escuchaba unas melodías bellísimas de trompeta que sonaban desde alguna ventana del barrio.&lt;br /&gt;A raíz de un comentario a hizo sobre su perro, Irma conoció al vecino que la hacía soñar con su música y se convirtieron en pareja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde su felicidad, se les ocurrió a los dos la idea de combinar la música y la danza para organizar talleres de lo que llamaron “danza liberación”, una combinación de espiritualidad y autoayuda a través de la danza, con la que se ganaron el sueldo hasta que llegó la época más traumática de la vida de Irma, hace siete años. &lt;br /&gt;Su novio murió de un cáncer fulminante en el hígado, al mismo tiempo que el dueño del “rincón internacional” moría soltero y se acordaba precisamente de Irma en el momento de hacer el testamento. Confundida, rota emocionalmente y liberada de cualquier preocupación económica, Irma salió de viaje sin rumbo, del que recuerda hoy más el traqueteo rítmico del tren que no el paisaje. &lt;br /&gt;Cuando emergió de sí misma por primera vez, estaba paseando e imaginando ángeles que la rodeaban. Los ángeles se dispersaron y la dejaron inmersa en la niebla espesa de un pueblo de la costa al que no sabía por qué razón había llegado. Se lo tomó como una señal y decidió mudarse al lugar. Compró un piso modesto en el pueblo y otro en la ciudad, con el alquiler del cual pensaba vivir. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el pueblo, cada día le parecía un domingo de resaca. A veces paseaba, contemplaba el mar haciendo gárgaras entre rocas erosionadas y se quedaba muchas horas en casa sin hacer nada. Se fundía con el mobiliario, como cuando era niña, tardes enteras, hasta que un sobresaltó intenso la hizo reaccionar. Sentada en el sillón sin pensar, como otras muchas veces, se sintió de repente caer por un portal de humo hacia otra Irma. Como si su cuerpo se hubiera transformado en bruma y su alma se cayera por a él hacia dentro para despertarse de nuevo, pero diferente. &lt;br /&gt;Se sintió llenándose de energía poco a poco y comenzó a expresar sus nuevas fuerzas saludando a sus vecinas e involucrándose más y más en su vida. Cuando le preguntaron, respondió por un capricho que se ganaba la vida haciendo de adivina. Así empezó a dar a gente de todo el pueblo consejos, explicados a partir del pozo que dejaba su café en la taza pero basados en la intuición y experiencia de Irma. Hoy en día conoce las intimidades secretas de cientos de sus vecinos y se ha convertido en una figura imprescindible de su nueva comunidad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/714006052602557723-8443885942620469477?l=grafemasyresonancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/feeds/8443885942620469477/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2011/01/irma-lujan.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/8443885942620469477'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/8443885942620469477'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2011/01/irma-lujan.html' title='Irma Luján'/><author><name>Miguel Gadish</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13349450441056509715</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-714006052602557723.post-8332298782037535183</id><published>2011-01-11T13:39:00.002-08:00</published><updated>2011-01-11T13:42:11.620-08:00</updated><title type='text'>ensayo heavy metal</title><content type='html'>Para este nuevo texto he probado de cambiar un poco de dirección. &lt;br /&gt;Me he dado cuenta de que hay algo forzado en escribir narrativa, cuando yo mismo prácticamente no leo ningún tipo de narrativa sino básicamente ensayo y poesía. Lo lógico sería escribir poesía o algún tipo de ensayo artístico. Poesía no me veo capaz de escribir pero en cambio el ensayo me gusta mucho, y lo que más se acerca al ensayo “artístico” es el panfleto y la pseudo-ciencia, dos cosas que me encantan.&lt;br /&gt;En este nuevo texto he intentado traducir la música que escucho en un ensayo/panfleto. Primero he escuchado la música y la he traducido en escritura automática. He resumido las frases que me han gustado del resultado y he vuelto a escuchar la música. En la segunda escucha, he analizado por escrito lo que me gusta de esta música. En el texto, he ordenado las frases que me he guardado de la primera escucha, para que transmitan lo que a mí me transmite la música que he escuchado. &lt;br /&gt;La mezcla es una mezcla de estilos de música agresiva, que yo relaciono con la adolescencia y el texto, en consecuencia, es un panfleto sobre la adolescencia. &lt;br /&gt;El resultado tiene cierta tendencia proto-fascista, espero que sea por el efecto de la música y no mi subconsciente. La próxima vez voy a hacer el mismo ejercicio con música tranquila, a ver que pasa…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mezcla:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ttp://www.mediafire.com/?q0lgcqc2444lvwq&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El fuego, ya sea en forma de encabritadas lenguas amarillas o una quirúrgica llama azul, quema. Esto lo sabemos tanto niños como adultos y dado que lo sabemos, nos abstenemos del contacto físico con el fuego. Lo hacemos porque hemos pasado por el aprendizaje teórico -la recomendación de no tocar el fuego por parte de una persona de más edad que nosotros- y práctico –tocar el fuego, con la inseparable experiencia de dolor. &lt;br /&gt;No tocamos el fuego porque nuestro aprendizaje está completo. Con una combinación de teoría y práctica, la lección se ha absorbido en nosotros, hasta cambiar nuestro interior y convertirnos en una persona diferente. Una persona que no toca el fuego sin razón, por muy estético que este pueda resultar. El aprendizaje, en general, no llega a ser aprendizaje hasta que no produce un cambio total en la persona. Hasta que no muere el ser anterior al aprendizaje, para transformarse en un ser nuevo, que piensa y actúa de una manera diferente, el aprendizaje no puede llamarse como tal. Todo lo que se mantiene a nivel teórico no es aprendizaje, porque no está absorbido. &lt;br /&gt;Quien esté en contra de la violencia, pero disfrute viendo películas bélicas, no ha aprendido realmente lo que afirma a nivel teórico. Hasta que no sufra la violencia de la guerra en su propia persona, hasta que no vea su ciudad derrumbada por el efecto de tecnología militar, hasta que algunos de sus seres más queridos no pierdan la vida en manos de soldados, no rechazará realmente la violencia. No habrá aprendido verdaderamente lo que cree entender a nivel teórico, hasta el punto de sentir nausea ante la visión de una película bélica &lt;br /&gt;Un hombre que crea estar en contra de la opresión sexual, pero disfrute consumiendo pornografía, no ha aprendido lo que opina a nivel teórico. Hasta que no se vea obligado a ejercer prácticas sexuales que le son desagradables y a prostituir su cuerpo para sobrevivir económica o físicamente, la pornografía no producirá en él el rechazo o desinterés que teoriza. El aprendizaje sólo es real cuando se convierte en acción. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la misma manera, no podemos considerar la función de la educación secundaria realizada hasta que el aprendizaje de esta no se traduzca en acción. Hasta que un alumno de instituto de educación secundaria no materialice sus enseñanzas en actos, no habrá interiorizado el aprendizaje eficazmente. &lt;br /&gt;El objetivo de cualquier enseñanza, del tipo que sea, es en última instancia el aumento de conciencia sobre el entorno de uno mismo y de la función del instruido dentro de este mismo entorno. En el caso del estudiante de secundaria, la comprensión de su condición de adolescente encuadrado en el contexto del instituto de educación secundaria en el que está inscrito. &lt;br /&gt;El término adolescente, como concepto, significa un cuerpo en el cenit de sus posibilidades físicas, pero carente de experiencia. El instituto en el que el adolescente está inscrito, como concepto, representa el marco socio-político al que pertenece el individuo adolescente. &lt;br /&gt;El desarrollo del cuerpo físico del individuo se produce a lo largo del proceso de instrucción de la educación secundaria y ambos procesos se completan en el último año oficial de la enseñanza secundaria. En este momento, el individuo posee un cuerpo adulto “nuevo”, recién formado y preparado para usar. Este cuerpo, la representación del individuo adolescente, se encuentra encajado en el sistema de educación secundaria, que representa las condiciones socio-políticas que se imponen al individuo nuevo, libre en potencia. &lt;br /&gt;El papel del individuo adolescente es el de contrastar su potencial de libertad absoluta con el sistema socio-político que se le impone, en un proceso dialéctico al que el individuo adolescente, si ha interiorizado correctamente la instrucción recibida, comprende que no puede proporcionar ninguna aportación intelectual.&lt;br /&gt;La enseñanza secundaria recibida durante el proceso de desarrollo de su cuerpo adulto, basta únicamente para proporcionar al individuo una conciencia mínima de las limitaciones socio-políticas que se imponen a su potencial de libertad absoluta. La falta de experiencia como individuo independiente en este contexto socio-político y la falta de conocimiento sobre los cimientos este mismo sistema le inhabilita para razonar cualquier proposición alternativa. Esto, el adolescente tiene que haberlo comprendido si ha interiorizado correctamente la educación secundaria. Lo único que posee el individuo adolescente es un cuerpo adulto recién formado, en el máximo de sus posibilidades físicas, lo cual es lo único que el individuo adolescente puede ofrecer en respuesta al sistema socio-político que se impone a su potencial de libertad absoluta. &lt;br /&gt;En el proceso dialéctico entre el potencial de libertad absoluta del individuo y el sistema socio-político que la limita, la respuesta del individuo adolescente puede ser sola y únicamente física. Contradecir los límites que se imponen a su potencial de libertad con el uso de su cuerpo “nuevo”, en forma de acción física-violenta contra la representación del sistema socio-político que le delimita. En este caso, las instalaciones del instituto de educación secundaria en el que ha recibido su instrucción o el personal del profesorado de ésta. &lt;br /&gt;El alumno de educación secundaria, al final de su instrucción, demuestra haber interiorizado satisfactoriamente las enseñanzas sólo y únicamente agrediendo físicamente a las instalaciones o al personal del instituto en el que se ha instruido. Llegar a estos actos significa haber comprendido el significado del contexto en el que se encuentra, su situación en referencia a éste en tanto a individuo y sus capacidades individuales en este estado de su formación personal. El alumno que termina la instrucción secundaria debe haber concebido lo límites socio-políticos que se imponen a su potencial de libertad absoluta, haber comprendido la limitación de sus posibilidades de respuesta a esta situación y acabar participando del proceso dialéctico entre su individualidad y el sistema socio-político que le delimita actuando en consecuencia. &lt;br /&gt;La práctica de la violencia física contra las instalaciones o el personal del instituto de enseñanza secundaria en el que el alumno se ha formado, al término de este proceso, significa la verdadera interiorización y comprensión del proceso formativo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/714006052602557723-8332298782037535183?l=grafemasyresonancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/feeds/8332298782037535183/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2011/01/ensayo-heacy-metal.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/8332298782037535183'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/8332298782037535183'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2011/01/ensayo-heacy-metal.html' title='ensayo heavy metal'/><author><name>Miguel Gadish</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13349450441056509715</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-714006052602557723.post-227236249404326025</id><published>2011-01-11T13:39:00.001-08:00</published><updated>2011-01-11T13:39:42.236-08:00</updated><title type='text'>ritmo 5 - silencio</title><content type='html'>Stillness moves, both within and all around us. The dance is our vehicle, our destination is the rhythm of stillness, our challenge is to be a vessel that keeps moving and changing. Eventually we dissolve into sitting meditation, where all the other rhythms of our journey converge in the vital resonance of stillness. Moving in stillness and being still in motion transforms the accumulation of our own life experiences into wisdom.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay mezcla: silencio&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alrededor de las 10 de la mañana sonó el teléfono en casa y lo levantó mi esposa. Al momento la escuché gritar de dolor y entendí que su madre, enferma desde hacía años, había muerto. &lt;br /&gt;Mi mujer y yo vivimos en Barcelona, pero la familia de ella vive en Tel Aviv. Tanto ella como yo hemos nacido en Israel y eso a los dos, en cierto punto, nos da vergüenza. Nos gustaría ser de otro lugar, lo hemos hablado muchas veces, pero eso en esta vida ya no será posible. Los dos hemos nacido y crecido allí, a nuestro pesar. Nos gustaría a menudo poder olvidar esta parte de nuestra personalidad, pero despegarte del lugar en el que has pasado la infancia es menos fácil de lo que parece, sobretodo en situaciones como esta, cuando la sangre llama. &lt;br /&gt;Cuando nos enteramos de la muerte de mi suegra, subimos inmediatamente al primer taxi que saliese para Israel y sólo en el aire se disiparon el estrés y la confusión, para que comenzáramos a enfrentarnos a la idea de viajar al país del que los dos intentamos huir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegamos, después de pasar los controles pertinentes en el aeropuerto, la familia nos separó. A ella se la llevaron por un lado, para que llorara la muerte de su madre, y a mí por otro, para que ayudara a preparar la ceremonia. &lt;br /&gt;Primero tuvimos que ir de compras, porque en la religión judía cuando alguien muere, la familia más cercana se encierra en la casa del difunto durante siete días. Durante estos días no salen y todos los conocidos les vienen a visitar. Y estos conocidos esperan que se les sirva algo de beber y para picar, así que la compra que se hace es muy grande.&lt;br /&gt;Hasta aquí todo bien, pero dado que estábamos de luto, se me exigió llevar la telita que se ponen los judíos religiosos en la cabeza. En principio nada del otro mundo, sólo que de estas telitas que se ponen en la cabeza (“kipah” es el nombre hebreo, y se puede traducir como cobertura o bóveda) hay diferentes tipos y cada uno tiene diferentes significados socio-políticos. La única “kipah” que se encontró para mí fue una “kipah” de lana trenzada, del tipo que utilizan los judíos de derechas. Normalmente este tipo de “kipah”s se asocian con individuos que están a favor de la construcción de asentamientos en territorio palestino. &lt;br /&gt;Así que por respeto a la familia, no entré en una discusión política durante el luto, y me encontré paseando en público vestido como un terrorista. En un supermercado, además, apartado de la ciudad, vacío a aquellas horas de la noche, del que me queda un recuerdo especialmente tétrico. &lt;br /&gt;Es una costumbre habitual en Israel colgar por el barrio carteles que anuncian la muerte del familiar, así se enteran conocidos del barrio y vienen a visitar durante la semana de luto. Cuando colgábamos los carteles, después de volver del supermercado, llovía y no pude dejar de notar la cantidad de pintadas nacionalistas y racistas que cubrían las paredes de la calle.&lt;br /&gt;Al día siguiente tocó entierro - experiencia catártica con gritos y llantos. Di un último abrazo a mi mujer y después, su familia se la llevó y pude ver de lejos como ella se retraía dentro de un caparazón interior, para poder aguantar una semana entera entre cientos de personas con una visión de la vida opuesta a la suya. &lt;br /&gt;Yo por mi parte, me despedí de ella interiormente, y me preparé para huir de todo aquello. Según algunas interpretaciones de la religión judía, la familia cercana al difunto y aquellos que así lo decidan, tienen que dormir las siete noches posteriores al entierro en la casa del difunto para pasar el luto. Una vez empezado el luto no se puede dejar en el medio. En caso de que uno sepa de antemano que no va a poder terminar el proceso de siete días, tiene que dormir desde la primera noche fuera de la casa. Es preferible no empezar el luto a dejarlo a medias. Eso, es lo que escuché decir de pasada a alguien, no se ni si esa norma es algo reglamentado o no, pero yo me agarré a ella para negarme de cualquier manera a dormir la primera noche en casa de mi suegro. Por respeto al luto, declaré solemnemente, me iba a pasar la noche en casa de un amigo de la infancia. &lt;br /&gt;Crucé la ciudad caminando para airear las ideas y cuando llegué a casa del mencionado amigo, que me había dejado las llaves escondidas en la entrada. Aproveché para dormir unas horas y cuando mi amigo de trabajar nos fuimos a uno de sus bares habituales. &lt;br /&gt;¿Por qué, de todas las cosas que podría haber hecho, me fui precisamente a beber durante la primera noche de luto, dejando a mi mujer sola? Por hedonismo, egoísmo, gula u otros fantasmas que rondaban mi mente seguramente, nada de lo que estar orgulloso. Pero la verdad es que me lo pasé muy bien. Tuve la oportunidad de visitar un buen amigo, reímos, bebimos e hicimos locuras de borrachos hasta bien empezada la jornada laboral. &lt;br /&gt;Todo eso es lo que pasó, a nivel superficial. Por dentro, la sangre bulle.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/714006052602557723-227236249404326025?l=grafemasyresonancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/feeds/227236249404326025/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2011/01/ritmo-5-silencio.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/227236249404326025'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/227236249404326025'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2011/01/ritmo-5-silencio.html' title='ritmo 5 - silencio'/><author><name>Miguel Gadish</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13349450441056509715</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-714006052602557723.post-8337465920527264950</id><published>2011-01-11T13:38:00.001-08:00</published><updated>2011-01-11T13:38:46.129-08:00</updated><title type='text'>ritmo 4 - fluido</title><content type='html'>The practice of LYRICAL teaches us how to break out of destructive patterns and surrender into the depths of the fluid, creative repetition of our soulful self, to the integrity and dignity that we often forget is within us. Lyrical is expansive and connects us to our humanity, timeless rhythms, repetitions, patterns and cycles. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mezcla:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.mediafire.com/?1nia9843977v6n5&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alrededor de la hora 10, la suave comodidad de la mañana se ve interrumpida por un catártico lamento de dolor de mi mujer. &lt;br /&gt;Unas horas después, regresamos los dos por el cordón umbilical de la memoria hacia el país que a los dos nos gustaría olvidar. Un país con un ojo en forma de funcionaria cansada  y otro eléctrico, que a modo de recibimiento nos ofrece un cielo constipado de nubes planas. &lt;br /&gt;Un cielo pesado, que llovizna sobre mi chaqueta negra y me arropa con el fresco incómodo de un invierno oriental. Un invierno que refresca por igual cristianos, musulmanes o judíos. &lt;br /&gt;Un invierno que refresca a los vivos, reunidos alrededor de un cuerpo que no dice nada, envuelto en una mortaja negra. Reunidos alrededor de este silencio absoluto como un pozo infinito, dentro del cual derramamos nuestra alma. Dentro del cual derramamos un lamento muchos más antiguo de lo que lo somos todos juntos. Un lamento que reúne personas en el tiempo.&lt;br /&gt;Pero yo no me siento más que un fantasma, entre estos humanos. No puedo dejar de culpar a los que me rodean, como un profeta enloquecido, porque no quiero formar parte de este sufrimiento. No quiero ser parte de este grupo pero la tierra bajo mis pies me absorbe, me asimila y me digiere. Si alguien tomara ahora una foto, yo aparecería en ella como uno de ellos. &lt;br /&gt;Me siento solo, entre los fantasmas que me rodean, cuando mi pala se hunde en la tierra blanda como estiércol. ¿Qué sentido tiene el duelo del opresor? Me siento dentro de una payasada también, cuando vuelco tierra al fondo de la tumba y pienso que los nietos que lloran la muerte de su abuela hoy, matarán la abuela de otro mañana. Solamente le encuentro sentido a esta inmersión en las aguas gélidas de Israel unos minutos después, en un único abrazo largo. Un abrazo largo con mi amada que da significado a mi mundo. Estoy aquí para que no estés sola; eso es todo. Alrededor de nuestra alma, se pudrirán nuestros cuerpos y naciones se desmoronarán; todo se fundirá y volverá a crecer, pero este solo abrazo da significado a mi universo personal. Lo demás es pasatiempo, entretenimiento: Películas de terror con momentos cómicos; Melodramas y tragedias. Escenarios inventados, fronteras de codicia y miedo disfrazadas con argumentos mitológicos. Todo empapado de muerte, que es lo que da significado a los disfraces de la vida. La muerte es más preciada que la vida. En vida nadie tenía tiempo de hacer caso a una mujer atrapada, de la que sólo tengo recuerdos de segunda mano. &lt;br /&gt;Encerrado con todos en una casa que se cae, mi mente se llena de imágenes de la mujer que ha muerto, en cien situaciones diferentes, sin haberla visto nunca. El espíritu de mi suegra susurra a las cortinas su casa, ahora que por fin ha podido escapar, y de noche yo también huyo, como lo hacía ella, utilizando la misma ley que critico. La utilizo convenientemente para mis conseguir mi libertad y me dirijo al apartamento de un viejo amigo como si navegara hacia una isla de placer en medio de un océano desierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ciudad me sume en su vibración, me sumerge en un murmullo sordo de inquietud. Nunca había visto las calles de  Tel Aviv tan apagadas. Entre torres y calles, camino como un observador irrelevante de la rutina nocturna. Entre decorados frágiles hechos de piedras. Piedras y cemento. Paredes de obsesión. Bajo un cielo vacío de señales. &lt;br /&gt;No hay ningún signo para descifrar en lo alto, sólo negro. Un fondo negro uniforme repasando los bordes de los edificios. Carreteras entre ventanas apagadas. Asfalto de una ciudad desierta.  La luna se ausenta y la noche es negra como la ceguera. No queremos ver lo que está pasando, preferimos las profecías apocalípticas - son más fáciles de soportar que la realidad. &lt;br /&gt;El paseo nocturno hacia el encuentro de una persona amada se convierte en un viaje de búsqueda tras un único acto, que por pequeño que sea, pueda contrarrestar simbólicamente el mar de impotencia en el que me hundo. Impotencia por ver a mi mujer desaparecer dentro de un caparazón silencioso y por no poder parar el trote de la armadura de guerra que es la política de este país. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Pero mi amigo, por muy simbólico que quiera ver el encuentro con él, me recibe con los brazos abiertos como un abismo sin fondo. Juntos no compartimos más que vacío, pero nada importa y todo vale. Sólo pienso en mí mismo. No quiero salvar a nadie más que a mí. No me queda más que subir a un avión y vivir mi propia vida, el reflejo de mi muerte inevitable.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/714006052602557723-8337465920527264950?l=grafemasyresonancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/feeds/8337465920527264950/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2011/01/ritmo-4-fluido.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/8337465920527264950'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/8337465920527264950'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2011/01/ritmo-4-fluido.html' title='ritmo 4 - fluido'/><author><name>Miguel Gadish</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13349450441056509715</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-714006052602557723.post-3213263252216661570</id><published>2010-10-31T12:49:00.000-07:00</published><updated>2010-10-31T12:54:12.186-07:00</updated><title type='text'>ritmo 3: caos</title><content type='html'>Por fin tiempo para escribir:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Chaos breaks us free from our illusions and throws us headfirst into the beat. It takes us on the journey from the "I can't" to the "I will". The simple practices of chaos immediately brings us back to our bodies, to the moment. This rythm liberates us from all ideas about who we are and gives us a real experience of being total, free, intuitive and creative. chaos is the gateway to the big mind. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alrededor de la hora 10, en nuestro hogar, la suave comodidad de la mañana se ve interrumpida por un lamento catártico de dolor. Al otro lado del mediterráneo, deja de respirar un cuerpo cubierto con agrias sabanas pegajosas – mi suegra. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unas horas después, mi amada y yo regresamos a nuestro país natal; el país que a los dos nos gustaría olvidar. Intentando, desde el aeropuerto, llenar el vacío interior en el que danza nuestra confusión con comida basura y con pipas y pistachos y pollo y arroz, galletas saladas, aceitunas, ensalada y pepino cortado en rodajas. &lt;br /&gt;Nada sirve. El estomago se hincha, pero el vacío permanece en el centro. En el centro junto a esa parte embarazosa de mi identidad; este país espartano, donde toda alegría se basa en la negación. En la negación del otro; de sus necesidades y de todo lo que lo vuelve real. &lt;br /&gt;Un país con un ojo eléctrico parpadeando y otro observando con desconfianza mi pasaporte cuando llego - leyes y cuentas pendientes revisadas antes de acceder a esta fortaleza de hojalata erizada de cañones robot. Erizado de armas de última tecnología controladas a distancia por adolescentes confundidos.&lt;br /&gt;Bienvenido a la locura. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A modo de recibimiento, repetición aburrida de señales en árabe y hebreo sobre la carretera, un cielo de plomo y sucesión de paredes que parecen escudos cuando golpean mi mirada. Sucesión de barreras físicas, mentales y emocionales. Aquí solo cuentan las normas, nunca la personalidad. El interior es una falacia, el alma no existe. Sólo la ley social. &lt;br /&gt;En un lugar donde cada acción es un símbolo y todo parece tener una razón de ser mayor, no entiendo lo que hago aquí. No entiendo por qué me ha tocado nacer de este lado; entre los malos. Espero no cruzarme con nada que refleje mi cara gris. Aquí, sin haber matado a nadie, me siento uno de los asesinos.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de haber decidido yo levantar las manos hace años, el país sigue aferrándose a mí. Me absorbe, a través de familiares muertos. A través de un cuerpo envuelto en una tela negra como el miedo, que al irrumpir en el espacio libera entre los reunidos lamentos que fluyen desde un alma mucho más antigua que la de todos los presentes. &lt;br /&gt;Como un profeta enloquecido, no puedo dejar de culpar a los que me rodean. Busco la alienación. Quiero sentirme extraterrestre y no tener que formar parte de esta injusticia. No quiero formar parte de este sufrimiento, no quiero ser parte de este grupo. Pero la tierra me absorbe, me asimila y me digiere. &lt;br /&gt;Si un observador exterior fotografiara la escena ahora, yo aparecería en ella como uno de ellos. Como uno más de las encarnaciones que se juntan aquí para llorar en forma de personas. &lt;br /&gt;Me siento solo, entre los fantasmas que me rodean, cuando mi pala se hunde en la tierra blanda como estiércol. ¿Qué sentido tiene el duelo del opresor? Los nietos que lloran la muerte de su abuela matarán otra abuela mañana. Disparando, golpeando, llevando munición en un camión militar o administrando torturas desde un despacho. Me siento dentro de una payasada, cuando vuelco tierra al fondo de la tumba. El aire se llena de palabras de apoyo y bendiciones tardías, costumbres ceremoniales que se extiende como una alfombra de lanzas y vallas que desaparecen en el horizonte de los tiempos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La muerte es más preciada que la vida. En vida nadie parecía tener tiempo para hacer caso a una mujer atrapada en un matrimonio concertado que se convirtió en un infierno. Ahora, encerrados en una casa que se cae, con polvo en los marcos de las ventanas, despedimos entre discusiones una mujer sola, que caminaba con un nudo en el corazón entre paredes, muros, golpes y gritos. Entre conflictos generacionales, decisiones familiares, violencia doméstica y bocinas de vehículos de metal que rugen alienación social y tosen alienación política y cubren Tel Aviv de desesperación.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;De día se imponen las formas sociales y de noche salen los demonios. El espíritu de mi suegra susurra a las cortinas de la casa, ahora que por fin ha podido escapar. Y de noche, yo también huyo, como lo hacía ella, y lo hago utilizando la misma ley que critico. Según la norma, el que duerme la primera noche de luto en la casa del difunto tiene que completar la semana allí. Yo, que no podré completar la semana porque en 30 horas tengo que volar lejos de aquí, utilizo convenientemente la ley para salir. Me dirijo al apartamento de un viejo amigo como si navegara hacia una isla de placer en medio de un océano desierto.&lt;br /&gt;Entre las luces desvaídas de edificios que no sienten la obligación de mantener las apariencias ante nadie, camino. Como un observador irrelevante de la rutina nocturna, en una ciudad sin demasiada esperanza, construida como un decorado frágil hecho de piedras. Piedras y cemento. Paredes de obsesión. En una ciudad que vive por despecho, la luna se ausenta y la noche es negra como la ceguera. No queremos ver lo que está pasando, nadie es capaz de afrontarlo. Preferimos las profecías apocalípticas, son más fáciles de soportar que la realidad. Son menos dolorosas. &lt;br /&gt;El paseo nocturno hacia el encuentro de una persona amada se convierte en un viaje de búsqueda tras un único acto, que por pequeño que sea, pueda contrarrestar simbólicamente el mar de impotencia en el que me hundo. Impotencia por ver a mi mujer desaparecer dentro de su caparazón, para poder soportar una semana de locura e impotencia e impotencia por no poder parar el trote de la armadura de guerra que es la política de este país. Una armadura de guerra gigante encendida en modo “juicio final”. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Pero mi amigo, por muy simbólico que quiera ver el encuentro con él, me recibe con los brazos abiertos como un abismo sin fondo. Juntos no compartimos más que vacío, que intentamos llenar de cerveza. Pero el alcohol no llena, sólo difumina los bordes, hasta tal punto que no soy capaz ni de pensar en la muerte de los queridos. El fenómeno no parece tener sustancia bajo los efectos de tanta cantidad de alcohol, y desaparece como una mala idea. Todo lo que queda es caos. Un danza circular orgiástica, en la que giro más y más rápido para olvidarme a mí mismo. Olvidar donde estoy y soñar con casa, como Dorothy en el Mago de Oz. Intento repetirme que “no hay ningún lugar como en casa”, pero yo ya no se donde está mi casa, y me quedo donde estoy, viendo el reflejo de mi mareo en la jarra de cerveza. &lt;br /&gt;Actúo como un adolescente confundido, descubriendo el potencial lúdico de su sistema nervioso. Busco volver a refugiarme en aquel estado anterior a la responsabilidad. Antes del choque con la estatua imponente de la impotencia. &lt;br /&gt;Todo es real. Estoy en Israel, desintegrado sensorialmente, desbordado. Me degrado bajo cualquier estandarte humano para convertirme en animal, en cerdo. Para simular una inocencia primitiva en mí y no tener que verme como parte de esta masacre. &lt;br /&gt;Cuando la mañana crepite en mis ojos, espero haberme convertido ya en insecto. Que una resaca lo suficientemente fuerte limite mis capacites neuronales a acción-reacción. Tener el mínimo de conciencia para poder subir al avión y alejarme lo más lejos posible de aquí antes de que se cierre esta trampa mortal. Dejarlos a todos atrás, cargando sus armas. Dejarlos aquí, rezando para que llegue la batalla que los libere finalmente de esta tensión.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/714006052602557723-3213263252216661570?l=grafemasyresonancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/feeds/3213263252216661570/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2010/10/ritmo-3-caos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/3213263252216661570'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/3213263252216661570'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2010/10/ritmo-3-caos.html' title='ritmo 3: caos'/><author><name>Miguel Gadish</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13349450441056509715</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-714006052602557723.post-8441980533257851301</id><published>2010-06-10T00:39:00.001-07:00</published><updated>2010-10-31T12:49:01.451-07:00</updated><title type='text'>5 ritmos: staccato</title><content type='html'>Segundo ritmo de este texto autobiográfico. Una mezcla basada en repeticiones mecánicas de ritmos arabes y un texto basado en la comprensión del ritmo "stacatto" por Gabrielle Roth. Para leer sobre las reglas de este experimento mirar el texto del primer ritmo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;mezcla:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.mediafire.com/?tmqfkidrkw5&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Staccato&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alrededor de la hora 10, un grito catártico de dolor interrumpe la suavidad de la mañana: Al otro lado del mediterráneo, la madre de mi esposa ha muerto. &lt;br /&gt;Una estocada de pena me parte en dos al escuchar mi amada sufrir y lo que queda cuando se esparcen las ondas expansivas del dolor es la imagen mental un símbolo girando en el centro de mi pecho. Un objetivo. &lt;br /&gt;A partir de ahora lo único que importa es acompañar mi esposa en el viaje hacia el entierro. Al encuentro del duelo, en Israel. Un país espartano, que me obliga a cambiar de pasaporte ante sus puertas, para recordar quien impone aquí la ley. Un país que me recibe con condiciones y cuentas pendientes, un ojo eléctrico parpadeando y otro observando con desconfianza mi falta de historial militar.&lt;br /&gt;De regreso con mi amada por el cordón umbilical de la memoria hacia el país que a los dos nos gustaría olvidar. Que a modo de recibimiento nos ofrece una repetición aburrida de señales en árabe y hebreo sobre la carretera, un cielo de plomo y una lista de tareas urgentes para el día siguiente: nº 1- Visita inmediata a un supermercado oscuro, pálido, vacío y ausente, donde tengo que elegir entre cientos de productos superfluos. Perdido entre sus pasadizos, llevando por primera vez en la vida una nauseabunda “kipah” tejida, un símbolo racista. &lt;br /&gt;Cinco minutos en el infierno y si me mirara al espejo, vería lo que más detesto. El cuerpo se me escapa hacia dos direcciones contrarias: por respeto al luto de la familia me encuentro faltando el respeto a la humanidad. Espero no cruzarme con nada que refleje mi cara gris. Sin haber matado a nadie, me siento uno de los asesinos. &lt;br /&gt;La maquinaria de este país, por el que no apostaría ni un centavo, funciona. Triturando almas con ataduras sociales. Aquí solo cuentan las normas, nunca la personalidad. El interior es una falacia, el alma no existe. Sólo la ley social. A pesar de haber decidido yo levantar las manos hace años, el país sigue aferrándose a mí. Me absorbe, a través de familiares muertos. A través de un cuerpo envuelto en una tela negra como el miedo. Por ella estoy aquí de nuevo, presente solamente en cuerpo para apoyar a mi mujer. Como una mascota de peluche. &lt;br /&gt;No he venido a cambiar nada, no he venido a hacer nada por la paz que no existe aquí ni por la justicia. Sólo se requiere de mí una presencia muda y simbólica. Como un casco azul. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi propio antisemitismo me encierra en una burbuja invisible y me aísla de las encarnaciones que se juntan aquí, en forma de personas, para llorar. No se ni si lamentan la misma cosa, bajo su lógica incomprensible. Pero sí se que no hacer nada es también una acción y mientras observo y juzgo a los reunidos, sigo siendo uno de ellos. Así como lo era ayer en el supermercado y tal como seguía siendo uno de ellos, cuando los ayudaba colgar carteles fúnebres en la calle. Carteles que siguen anunciando hoy la muerte de mi suegra sobre paredes cubiertas de pintadas racistas, estrellas de David y llamadas a una cruzada judía. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Encerrados en una casa que se cae. Fuera Llueve y dentro no cabemos. &lt;br /&gt;Los resentimientos chirrían en el aire. &lt;br /&gt;De día se imponen las formas sociales y de noche salen los demonios. El espíritu de mi suegra susurra a las cortinas de la casa, ahora que por fin ha podido escapar. &lt;br /&gt;Una mujer a quien en vida le faltó tiempo para pasar con su hija. Que sentía la espuma salada enjabonar sus tobillos cuando caminaba por la playa. Sola. Desconocida. El difunto en el que nadie piensa.&lt;br /&gt;No hay despedida de una mujer sola, que caminaba con un nudo en el corazón entre paredes y gritos. Entre conflictos generacionales, violencia doméstica y alienación social. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Como lo hacía ella, de noche, utilizo la ley que critico para huir: Según la norma, el que duerme la primera noche de luto en casa del difunto tiene que completar la semana allí. Yo, que no podré completar la semana porque en 30 horas vuelo lejos de este país, utilizo convenientemente la ley para salir. Me dirijo al apartamento de un viejo amigo como si navegara hacia una isla de placer en medio de un océano desierto. Entre luces de torres que se curvan bajo su propio peso y calles que no sienten la obligación de mantener las apariencias ante turistas que no vienen. &lt;br /&gt;Camino. &lt;br /&gt;Como un observador irrelevante de la rutina nocturna, en una ciudad sin demasiada esperanza, hecha a garabatos; a esbozos de tiendas y cubos de basura esparcidos por los rincones. &lt;br /&gt;En una ciudad que vive por despecho, solamente para molestar al mundo un día más, la visita a una vieja amistad se convierte en lo único concreto en medio de la irrealidad. Como el único recuerdo visual exprimido de una oscura pesadilla emocional. &lt;br /&gt;El paseo nocturno hacia el encuentro de una persona amada se convierte en un viaje de búsqueda tras un único acto, que por pequeño que sea, pueda contrarrestar simbólicamente el mar de impotencia en el que me hundo. Impotencia por ver a mi mujer desaparecer dentro de un caparazón silencioso e impotencia,  por no poder parar el trote de la armadura de guerra gigante que es la política de este país. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero mi amigo, por muy simbólico que quiera ver el encuentro con él, me recibe con los brazos abiertos como un abismo sin fondo. Juntos no compartimos más que un vacío, que intentamos llenar de cerveza. Pero el alcohol no llena, sólo difumina los bordes, hasta tal punto que no soy capaz ni de pensar en la muerte de los queridos. Un fenómeno que no parece tener sustancia bajo los efectos de tanta cantidad de alcohol y desaparece como una mala idea. &lt;br /&gt;El alcohol difumina y despista. El alcohol crea una nube oscura que esconde mi alma cuando esta cae de rodillas rendida. Sólo así puedo tolerar la sensación de impotencia. La imposibilidad de aportar ninguna justicia a una política abusiva.&lt;br /&gt;La imposibilidad de ayudar a mi amada en su desolación. &lt;br /&gt;La imposibilidad de encontrar en mí la fe por el futuro de este país. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo único que anhelo es la llegada de la mañana y su resaca correspondiente. Una resaca lo suficientemente fuerte como para no ser consciente más que de mis funciones corporales. No tener que sentir la culpa y la frustración de pertenecer a este lugar; tener el mínimo de conciencia para mover mis articulaciones y subir al avión. Alejarme lo más lejos posible antes de que se cierre esta trampa mortal y dejarlos a todos atrás, cargados de armas y rezando para que llegue la batalla que los libere finalmente de esta tensión.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/714006052602557723-8441980533257851301?l=grafemasyresonancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/feeds/8441980533257851301/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2010/06/5-ritmos-staccato.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/8441980533257851301'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/8441980533257851301'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2010/06/5-ritmos-staccato.html' title='5 ritmos: staccato'/><author><name>Miguel Gadish</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13349450441056509715</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-714006052602557723.post-5055639967650319492</id><published>2010-04-09T09:28:00.000-07:00</published><updated>2010-10-31T12:48:10.448-07:00</updated><title type='text'>5 ritmos: fluido</title><content type='html'>Esta es la primera entrada de un relato pensado para cinco ritmos. Voy a usar los cinco ritmos de Gabrielle Roth para escribir alrededor de una misma experiencia autobiográfica. &lt;br /&gt;Gabrielle Roth es una mujer/gurú que inventó hace treinta o cuarenta años una técnica de meditación basada en la danza de cinco ritmos seguidos. Cada ritmo de los que ella elige tiene su significado y al bailar los cinco en el orden que propone se consiguen cosas buenas. &lt;br /&gt;Yo personalmente no soy un gran practicante de esta meditación ni un gran entendido en la técnica, pero me parece una manera muy divertida de usar la música y una técnica muy fácil de comprender. En su página web explica brevemente el significado de cada ritmo, y esta explicación es suficiente para dirigir la concentración a la hora de escribir, para mí.&lt;br /&gt;En cuanto a la idea, desde hace años veo que el relato del conflicto interno de un personaje a medio camino entre oriente y occidente se está consolidando como subgénero literario y llevo tiempo pensando en aprovecharlo. Yo nací en Israel, un país que, se quiera o no, es también oriental. La oveja negra de Oriente Medio para algunos, una de las últimas sobras del colonialismo a la vieja usanza para otros o una representación de occidente en oriente. A fin de cuentas, Israel sigue estando en Oriente Medio, por lo menos geográficamente. ¿Así que por qué no añadir el toque Israelí al conjunto de literatura de emigrantes orientales en lengua occidental?  &lt;br /&gt;La idea esta vez es la de escribir un texto según cada ritmo de Gabrielle Roth, pero sobreponiendo los textos cada vez que son escritos, para reescribir el mismo texto cinco veces, de cinco maneras distintas. El resultado final será un relato escrito en cinco versiones, que el lector puede leer empezando por cualquiera de las versiones. &lt;br /&gt;Esto irá quedando claro a medida que complete los siguientes capítulos. De momento, el primer texto está basado en el primer ritmo, el ritmo “fluido”, y todo el relato está basado en el viaje a un entierro en Israel. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La explicación del significado del ritmo “fluido” está sacada de la página de Gabrielle Roth y la mezcla es la mezcla más “fluida” que tenía, con motivos orientalistas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Flowing is the pipeline to our inner truth, the impulse to follow the flow of one's own energy, to be true to oneself – listening and attending to our needs, receptive to our inner and outer worlds. When we open to the flow of our physical beings, all other pathways open. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mezcla:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.mediafire.com/?i0z2inr2qm2&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alrededor de la hora 10, la suave comodidad de la mañana se ve interrumpida por el catártico lamento de dolor que ha causado en mi esposa la noticia de la muerte de su mamá. El alma de su madre ha dejado el cuerpo al otro lado de nuestro horizonte, en la orilla opuesta del mediterráneo. Mientras aquí donde estamos nosotros lo que sigue viviendo es el cielo abierto y las palmeras que acompañan la carretera. El resplandor del sol, que se escurre frente nuestra mirada hasta el aeropuerto y el conductor del taxi que nos lleva también, vive, como yo, y siento placer. Dentro de una situación tan dolorosa disfruto de poder encarnar mi pasión en actos físicos. Me alegro, dentro de una situación tan dolorosa, de tener la oportunidad de poder apoyar a mi mujer en un momento tan crucial y ser yo, sólo yo, el único que la acompaña en este vuelo. Vía Londres, condensados por la cabina uterina del avión, de regreso por el cordón umbilical de la memoria hacia el país que a los dos nos gustaría olvidar. Hacia esa parte embarazosa de mi identidad, que flota como una isla en el fondo de mi alma cuando bajo los párpados. &lt;br /&gt;Esa parte de mi identidad relacionada con un país de carreteras que dan vueltas bajo un cielo negro como una mortaja, eléctrico, que me recibe con leyes y cuentas pendientes. &lt;br /&gt;Un país que me recibe con obligaciones tales como visitas inmediatas a un supermercado oscuro, pálido, vacío y ausente, donde tengo que elegir entre cientos de productos superfluos, que tienen sombras peludas y formas esquivas. Compras para el día siguiente, para después del ritual. Después de que un cuerpo envuelto en una tela negra como el miedo irrumpe en el espacio e invoca un grito de dolor ancestral, que emerge desde un alma mucho más antigua que la de todos los reunidos.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Me siento como un fantasma entre humanos. No conozco las intenciones de las encarnaciones que se juntan aquí, en forma de personas, para llorar. No sé si lamentan lo misma cosa, desde de su lógica incomprensible y secreta de intrigas y desconfianza. &lt;br /&gt;Me siento solo, entre los fantasmas que me rodean, mientras vuelco tierra al fondo de la tumba y el aire se llena de bendiciones sin significado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bendiciones que le llegan demasiado tarde a una mujer sola, que caminaba con un nudo en el corazón, entre violencia familiar, doméstica, urbana y política. Cuyo espíritu, de noche, susurra a las cortinas de la casa de la que por fin ha podido escapar. Una mujer a la que en vida le faltó tiempo para pasar con su hija porque se entretenía caminando con los pies descalzos sobre la playa mojada. Sentía la espuma salada enjabonar sus tobillos cuando caminaba sobre una arena alejada de su barrio, donde nadie la conocía. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando paseo de noche, huyendo como lo hacía ella, pienso en la vida que tuvo mi suegra. Las torres se curvan bajo su propio peso sobre mí y las calles se me presentan en pijama, sin sentir la obligación de mantener las apariencias ante turistas que no vienen. &lt;br /&gt;Me siento como un visitante inesperado en una ciudad desordenada, llena de despecho, que sobrevive sólo para molestar al mundo un día más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debería pensar en la muerte, pero la muerte no parece tener sustancia bajo los efectos de tanta cantidad de alcohol y desaparece como una mala idea. Solo veo mi egoísmo y mi egolatría en un desierto vacío, que brilla a través de la jarra de cerveza, mientras mi mujer duerme sin mí en la casa de su infancia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final el día llega de nuevo, se escurre lentamente entre los apartamentos y quema el cielo. Yo me siento la encarnación del egoísmo puro - movimiento individualista hambriento y unidireccional. Dirigido hacia la codicia sensorial. &lt;br /&gt;Eso y nada más.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/714006052602557723-5055639967650319492?l=grafemasyresonancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/feeds/5055639967650319492/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2010/04/5-ritmos-fluido.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/5055639967650319492'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/5055639967650319492'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2010/04/5-ritmos-fluido.html' title='5 ritmos: fluido'/><author><name>Miguel Gadish</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13349450441056509715</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-714006052602557723.post-1895881674935178019</id><published>2010-04-01T08:05:00.000-07:00</published><updated>2010-04-01T08:17:10.206-07:00</updated><title type='text'>3 despedidas</title><content type='html'>Hasta que no publique la primera entrada del siguiente ejercicio, subo el texto resultante del ejercicio llamado “marco”. He juntado los tres textos, relacionándolos entre sí. Como no tenía pensado terminarlos juntando desde el principio, el resultado queda un poco acartonado, pero me gusta la idea de combinar tres textos que tienen poco que ver entre sí y unirlos sólo por el punto de vista. Tercera, primera y segunda persona respectivamente y alrededor de un tema común, que es la despedida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3 Despedidas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; 1.&lt;br /&gt;Cuando se diluye en el espacio, la cacofonía se convierte en un sonido placentero. El peso del tren cae rueda tras rueda sobre la vía, que sirve a dos hombres de techo. Cada golpe resonando en sus oídos con el estruendo de una nota diferente, convirtiendo el puente en el que se refugian en una tormenta sonidos agudos, que se difuminan lentamente después de la agonía. Las vibraciones de los choques metálicos se desintegran rebotando en los pilares del puente hasta desaparecer en la noche. Dejándolos a los dos solos. &lt;br /&gt; Dos hombres sentados sobre la fría acera. Uno observa la pared de enfrente, pensativo, mientras el otro se apoya en su hombro al hablar, entusiasmado. Intenta convencer a su compañero de que hoy ha visto un perro ladrando su nombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy al mediodía, mientras buscaba cartones en el polígono norte, le ha parecido que se le llamaba. Alguien gritaba su nombre en el fondo de un túnel que nunca había visto. Un túnel que ha descubierto hoy. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Juan!...¡Juan!...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez dentro, la voz seguía sonando de manera intermitente por el tubo de cemento. Un túnel largo, tan oscuro que no podía ver lo que pisaba. Tropezaba una y otra vez con piedras y desechos irreconocibles. Le oprimía el cuerpo una fría y densa humedad que se esfuma de repente, cuando se encuentra libre, rodeado de espacio abierto. Y respirando con facilidad. Lo cual significa placer y alivio para él, pero también extrañeza, porque se encuentra ante unas ruinas urbanas cubiertas de polvo, guardadas por una reja metálica. &lt;br /&gt;Entre las ruinas, aislado tras la valla, se encuentra al engendro negro que ladra su nombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Juan!¡Juan!¡Juan! &lt;br /&gt;-¡Juan!¡Juan!¡Juan!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El perro no puede controlar su ira, salivando cada vez más, acercándose a la valla, haciéndola parecer más precaria con cada ladrido. Más fina y delicada. Más frágil e insegura. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡La muerte! Concluye su compañero. El perro negro que has visto no era más que la muerte llamándote por tu nombre. Ha venido a la ciudad para buscarte, pero se ha detenido en el borde, porque hoy no te toca todavía. Pero mañana mismo atravesará la valla. &lt;br /&gt; Has tenido mucha suerte en poderla ver a tiempo. Si huyes ahora, a otra ciudad, lejos, la muerte no te encontrará aquí. ¡Tienes que huir ahora mismo a un lugar elegido al azar! Para que la muerte no pueda adivinar tu nueva dirección y tarde meses, incluso años en encontrarte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Los dos amigos salen del túnel. Las zapatillas rotas resbalando por la cuesta de tierra arcillosa que sube hacia la fluorescencia de la gasolinera. La luz eléctrica del cartel resplandece fría y fantasmagórica en su soledad, clavada en medio de la explanada. &lt;br /&gt;Pasan de largo las miradas de despecho placentero que los trabajadores les dedican y continúan hacia la estación de tren, en silencio. Sólo se escuchan las pisadas sordas de sus suelas en el asfalto, y murmureos lejanos de automóviles o helicópteros esporádicos que sobrevuelan la ciudad como luciérnagas metálicas. &lt;br /&gt; El condenado a muerte, abrumado. Despierto y alerta, pero con enjambres de abejas imaginarios zumbando en su cabeza. Está saboreando sus propios labios. Siente su vida golpeando su pecho y tiritando en su musculatura. Ahogando su piel desde dentro. Presente y entera, su vida rebosando los confines de su cuerpo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2.&lt;br /&gt;A varios kilómetros de allí, los brotes de césped pinchan y pican la piel de mi nuca mientras observo  el cielo. Con los brazos abiertos, estirado sobre la colina, siento la tierra aguantar todo el peso de mi espalda y expando mi mirada hacia el espacio exterior. El sol acaba de desaparecer, pero a sus ecos les queda fuerza para colorear la bóveda celeste; en unos minutos desaparecerán también los últimos tonos purpúreos como una tela transportada por el viento. Después se verán las estrellas. &lt;br /&gt; Lucía está estirada junto a mí, con los ojos cerrados. No nos decimos nada. El silencio se escucha como una cortina de placer cayendo sobre los dos. Mi alma se estira sobre el cosmos, a pesar de que mi cuerpo no se mueva. Cientos de estrellas se convierten en puntos que marcan ciudades sin nombre en el mapa de mi alma, agrupadas todas ellas por mi mirada mientras arden en fusión atómica a millones de años luz. Siento mi sangre cambiar microscópicamente de ritmo y se que las vibraciones del LSD están empezando poseerme. &lt;br /&gt; Mientras tanto Lucía, como la bella durmiente de una leyenda, sigue respirando suavemente a mi lado. El placer de mirarla y pensar en las dulces horas que hemos pasado juntos, es como el filo metálico de un cuchillo depositado sobre mi lengua, después de haber sido bañado en un vino endulzado con miel y agua de rosas. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; la mente, el cuerpo, las entrañas se me encogen. Piel de gallina y escalofríos por el abdomen hacia el cuello a través de los costados de mi cuerpo. El LSD produce su segunda ráfaga de aviso. &lt;br /&gt; Me siento y miro hacia la pequeña bahía. Me pierdo en la sinuosidad del movimiento de los reflejos de la noche sobre el agua, alrededor de un barco de metal anónimo que calla a 300 metros de nosotros. &lt;br /&gt; La brisa juega sobre mi vientre y pecho, con la tela de mi camisa. Se despide con un beso y vuelve, seduciendo progresivamente mi piel. Y cada vez que el aire interrumpe sus juegos eróticos, me quedo solo en el centro de la escena. En el lugar en el que hay que estar. &lt;br /&gt;¿Habrá naves extraterrestres volando entre las estrellas que flotan allí arriba? Seres mágicos de luz blanca tal vez. Criaturas de formas desconocidas e inteligencia imposible de comprender.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; El contacto suave de unos dedos delicados interrumpe mi ensoñación. Lucía aguanta mi mano y me cautiva con dos ojos brillantes de entusiasmo. Dice que ha tenido un viaje interior. &lt;br /&gt; Dice que ha pensado en extraterrestres, mientras sus manos juegan con mis dedos. Como yo, ha visto seres de luz. Y también ha pensado en el vagabundo que han encontrado hoy en la estación de tren. Asesinado por las mordeduras de algún perro de pelea, según ha dicho el telediario. &lt;br /&gt;Dice que los extraterrestres han tenido algo que ver. Está todo trazado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo y Lucía sintiendo los extraterrestres a la vez, no puede ser ninguna casualidad. &lt;br /&gt; La única explicación de esta coincidencia es la de que una presencia extraordinaria nos haya visitado a los dos, en forma de vibraciones, transmisión de sensaciones o éter. Algo indefinible pero perfectamente perceptible, exterior a nosotros. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Lucía dice que mientras cerraba los ojos escuchaba el canto de una sirena sobre la carretera por la que hemos venido hasta aquí, sobre las colinas verdes que rodean el lago, en el que duerme el barco que tenemos delante. Era la voz de la muerte, concluye, que venía a buscarla aquí, después de haber recogido esta mañana al desconocido en la estación de tren. Pero los extraterrestres la han avisado a tiempo, antes de que su consciencia siguiera flotando más allá de su cuerpo tras el canto de sirena, hacia una dimensión más elegante. &lt;br /&gt; Lucía no quiere despedirse de su cuerpo tan pronto. Aún no. Así que bajamos las colinas que rodean el lago con nuestros dedos ligados, tocándose, abrazándose. Saboreando, sintiendo, absorbiendo datos – temperatura, regularidad de la superficie de la piel, tamaño, longitud. Definiendo el contacto de nuestras almas a través de nuestros extremos. Acompaño a Lucía hacia el coche y nos despedimos con un abrazo confiado, empapados en la luz amarilla de la gasolinera. &lt;br /&gt; Yo me quedo y ella se va lejos, al lugar menos pensado, para confundir a la muerte y ganarle unos años más. A un lugar nuevo donde ni yo ni nadie la pueda ir a buscar, donde ni siquiera la muerte la pueda encontrar. &lt;br /&gt; Yo me quedo solo, mi mirada se eleva hacia la distancia, perdiéndose en el infinito. Y camino hasta la madrugada para volver a casa.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; 3.&lt;br /&gt;Ordenador, inicia el sistema operativo. ¿Ya te has conectado a la red? Inicia el buscador. Conecta con las cámaras de vigilancia (Estás muy lento hoy, tardas demasiado) introduce la siguiente clave - inicia el programa. Te cuesta mucho tiempo establecer la conexión ¿te pasa algo?. &lt;br /&gt;. &lt;br /&gt; Ya era hora, por fin perfilas los cuatro marcos en los que van a formarse las imágenes que recibes por las cámaras. Inicias un aumento progresivo del detalle dentro de la masa e de cuadriculas original, hasta concretar las apariencias de un solar ruinoso, una bahía fría donde descansa un barco pesado, la luz amarilla de un paso subterráneo delineado por grandes vigas de hierro y la zona de aparcamiento de una gasolinera solitaria. Cada una de las imágenes enmarcadas en tu monitor, dentro de su correspondiente cuarto de pantalla.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Nadie pasa por el pasadizo que me muestras en la pantalla. Exhibes solamente la imagen de dos paredes hechas de ladrillo, un pavimento asfaltado y un techo aguantado por vigas de metal. Más allá del cambio hipnótico de luz sobre la imagen, que  aumenta y disminuye en intervalos largos y lentos, no pasa nada. Casi parece que me muestres una imagen fija y no una transmisión directa de vídeo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En la imagen de la bahía dibujas el barco inmóvil como un poderoso ser tecnológico flotando sobre el liquido de oscuridad insondable. Una negrura imperceptible; oscuridad como hecho, tan oscura que la zona que dibuja el lago sobre tu pantalla tiene los pixels apagados. Oscuridad absoluta. No me enseñas más que un hecho, la falta de luz. No hay profundidades nocturnas a las que mis ojos se puedan acostumbrar. Sobre tu pantalla, el color del agua es un negro imperativo. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Sobre la gasolinera (que tampoco es más que un par de formas diluidas en el halo eléctrico que brilla desde tu pantalla) surge un movimiento repentino. La pantalla se ve invadida por un gran objeto negro. Un coche accidentado rebotado desde la carretera en un movimiento circular que la ausencia de su sonido correspondiente hace parecer suave y etéreo. La sombra oscura de un vehículo asoma por la esquina izquierda de la cuadrícula y llega hacia el centro de la imagen, en la zona de aparcamiento, dando una vuelta a su alrededor y otra sobre el techo, quedando de nuevo parado sobre las ruedas. Congelado. &lt;br /&gt; Tu pantalla dibuja sombras danzantes. Figuras humanas que se acercan al coche inmóvil. Todo en silencio absoluto. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Haces que el cuarto de pantalla que reservas a la gasolinera parpadee. Lo muestras y escondes de manera intermitente hasta que en su lugar introduces la imagen congelada del pasadizo. Ahora exhibes el pasadizo en dos de las cuadriculas, mientras la gasolinera no aparece por ninguna parte. &lt;br /&gt; Toco tus teclas al azar y de repente me muestras la imagen de la gasolinera en lugar de la de la bahía. Hay dos cuadrículas conectando con la cámara del pasadizo en tu pantalla. Una con la cámara del solar desolado y una con la de la gasolinera, ahora sí, de nuevo, en la esquina izquierda de tu pantalla.&lt;br /&gt; Dentro del coche que acaba de presentarse de rebote, me muestras una chica herida. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Ahora tu pantalla oscurece del todo, me dejas sin conexión con ninguna de las cámaras; por unos momentos. Después me devuelves el marco distorsionado de las cuatro divisiones de la pantalla, pero no dibujas en él ninguna forma reconocible. Solamente colores diferentes formando manchas abstractas. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Te apago, para que descanses, y te vuelvo a encender. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Trazas de nuevo el marco de las cuatro pantallas, comienzas a pintar la primera imagen inteligible en tu cuadro inferior derecho: la luz de la gasolinera. En el cuadro derecho superior delineas las ruinas del solar. Pero en el cuadro superior izquierdo aparece de nuevo la imagen de la gasolinera. Me muestras la imagen de un vehículo blanco de ambulancia que carga a la conductora del coche accidentado. Lleva el cuerpo y la cara tapados por una sábana. Repites la imagen de la gasolinera en dos cuadrados opuestos pero no muestras el pasadizo por ninguna parte. &lt;br /&gt; Decides apagar la pantalla de repente, por cuenta propia, y reinicias tu sistema. Al cabo de unos segundos vuelven a a aparecer las cuatro pantallas, pero todas muestran la misma imagen del pasadizo, en tonos diferentes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Evitas mis ordenes. Tu sistema no responde a mis peticiones, actúas autónomamente. No me permites comunicar contigo. Estás confundido, enfermo.&lt;br /&gt; Tu actuación me hace ver que estás infectado, atacado por algún virus. Si te permito seguir por el camino que estás tomando, tu sistema se distorsionará pronto dentro del caos. Sólo puedes salvar tu configuración pasando por el repaso de un programa antivirus. Tendré que reiniciarte para que pases por su análisis. Cuando vuelvas, te habrás alejado de la amenaza. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Una vez iniciado el programa, apagas tu pantalla, silbas el último susurro de tu ventilador y cuando éste calla, permaneces silenciosamente apagado. &lt;br /&gt; Me quedo solo ante el marco de tu pantalla de cristal, el plástico que la envuelve está oscurecido por restos de polvo pegado. Solo ante tus teclas, tozudas y secas, de pulsación cada vez más difícil con el paso del tiempo. No queda más que tu armazón ante mí, introvertido, secreto, oscuro y ausente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Me dejas solamente el recuerdo de la información que había almacenado en tus ficheros. Solamente desesperación e impotencia por no poder recuperar lo que había guardado en tu sistema. Me quedo sin ti, yo solo con tu ausencia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/714006052602557723-1895881674935178019?l=grafemasyresonancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/feeds/1895881674935178019/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2010/04/3-despedidas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/1895881674935178019'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/1895881674935178019'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2010/04/3-despedidas.html' title='3 despedidas'/><author><name>Miguel Gadish</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13349450441056509715</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-714006052602557723.post-7525649146438850385</id><published>2010-03-30T04:03:00.000-07:00</published><updated>2010-03-30T04:04:47.304-07:00</updated><title type='text'>marco 3</title><content type='html'>Por fin he terminado la tercera parte del ejercicio del marco. La verdad es que mientras escribía he venido dándole vueltas a la idea de conectar los tres fragmentos de este experimento en un solo texto. Una especie de historia corta a tres voces, una voz predominantemente en tercera persona (marco1) otra en primera (marco2) y una última en segunda persona (marco3). Todas juntas forman una observación triple alrededor de la experiencia de la muerte desde este lado de la cortina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Los ritmos de la mezcla que he elegido esta vez me han hecho pensar en un ordenador, y esto ha servido muy bien para cerrar estos tres marcos.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.mediafire.com/?i4czt5zdjmq&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Este ejercicio me ha dado ideas sobre cómo aplicar un ritmo musical a la hora de escribir, por lo cual me dispongo a comenzar ahora un ejercicio nuevo basado en los 5 ritmos de Gabrielle Roth. No por que sea practicante de esta forma de inspiración, pero por que me parece un buen lugar para empezar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí el tercer marco: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ordenador, inicia el sistema operativo. ¿Ya te has conectado a la red? Inicia el buscador. Conecta con las cámaras de vigilancia (Estás muy lento hoy, tardas demasiado en iniciar cada programa) introduce la siguiente clave, inicia el programa. Te cuesta mucho tiempo establecer la conexión ¿te pasa algo?. &lt;br /&gt;. &lt;br /&gt; Ya era hora, por fin perfilas los cuatro marcos en los que van a formarse las imágenes que recibes por las cámaras. Inicias un aumento progresivo del detalle dentro de la nube de cuadriculas inicial, hasta concretar la apariencia de un solar ruinoso, una bahía fría donde descansa un barco pesado, la luz amarilla de un paso subterráneo delineado por grandes vigas de hierro y la zona de aparcamiento de una gasolinera solitaria. Cada una de las imágenes enmarcadas en tu monitor dentro de su correspondiente cuarto de pantalla.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Nadie pasa por el pasadizo que me muestras. Exhibes solamente la imagen de dos paredes hechas de ladrillo, un pavimento asfaltado y un techo aguantado por vigas de metal. Más allá del cambio hipnótico de luz sobre la imagen, que  aumenta y disminuye en intervalos largos y lentos, no pasa nada. Casi parece que me muestres una imagen fija y no una transmisión directa de vídeo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En la imagen de la bahía dibujas  el barco inmóvil como un poderoso ser tecnológico flotando sobre el liquido de oscuridad insondable. Una negrura imperceptible; oscuridad como hecho, tan oscura que la zona que dibuja el lago sobre tu pantalla tiene los pixels apagados. Oscuridad absoluta. No me enseñas más que un hecho, la falta de luz. No hay profundidades nocturnas a las que mis ojos se puedan acostumbrar. Sobre tu pantalla, el color del agua es un negro imperativo. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Sobre la gasolinera (que tampoco es más que un par de formas diluidas en el halo eléctrico que brilla desde tu pantalla) surge un movimiento repentino. La pantalla se ve invadida por un objeto negro enorme. Un coche accidentado rebotado desde la carretera en un movimiento circular que la ausencia del sonido correspondiente hace parecer suave y etéreo. La sombra oscura de un vehículo asoma por la esquina izquierda de la cuadrícula que enmarca la gasolinera  y llega hacia el centro de la zona de aparcamiento dando una vuelta a su alrededor y otra sobre el techo, quedando de nuevo parado sobre las ruedas. Congelado. &lt;br /&gt; Tu pantalla dibuja sombras danzantes. Figuras humanas que se acercan al coche inmóvil. Todo en silencio absoluto. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Haces que tu cuarto de pantalla reservado a la gasolinera parpadee. Lo haces aparecer y desaparecer de manera intermitente hasta que en su lugar me muestras la imagen congelada del pasadizo. Ahora exhibes el pasadizo en dos de las cuadriculas, mientras la gasolinera no aparece por ninguna parte. &lt;br /&gt; Toco tus teclas al azar y de repente me muestras la imagen de la gasolinera en lugar de la de la bahía. Hay dos cuadrículas conectando con la cámara del pasadizo en tu pantalla. Una con la cámara del solar desolado y una con la de la gasolinera, ahora sí, de nuevo, en la esquina izquierda de tu pantalla.&lt;br /&gt; Dentro del coche que acaba de presentarse de rebote, me muestras una chica herida. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Ahora tu pantalla oscurece del todo, me dejas sin conexión con ninguna de las cámaras; por unos momentos. Después me devuelves el marco distorsionado de las cuatro divisiones de la pantalla, pero no dibujas en él ninguna forma reconocible. Solamente colores diferentes formando manchas abstractas. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Te apago, para que descanses, y vuelvo a encender. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Trazas de nuevo el marco de las cuatro pantallas, comienzas a pintar la primera imagen inteligible en tu cuadro inferior derecho: la luz de la gasolinera. En el cuadro derecho superior empiezas a delinear las ruinas del solar. Pero en el cuadro superior izquierdo aparece de manera repetida la imagen de la gasolinera. Me muestras la imagen de un vehículo blanco de ambulancia que carga a la conductora del coche accidentado. Lleva el cuerpo y la cara tapados por una sábana. Repites la imagen de la gasolinera en dos cuadrados opuestos pero no muestras el pasadizo por ninguna parte. &lt;br /&gt; Decides apagar la pantalla de repente, por cuenta propia, y reinicias tu sistema. Al cabo de unos segundos vuelven a a aparecer las cuatro pantallas, pero todas muestran la misma imagen del pasadizo, en tonos diferentes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Evitas mis ordenes. Tu sistema no responde a mis peticiones, actúas autónomamente. No me permites comunicar contigo. Estás confundido, enfermo.&lt;br /&gt; Tu actuación me hace ver que estás infectado, atacado por algún virus. Si te permito seguir por el camino que estás tomando tu sistema pronto se distorsionará totalmente dentro del caos. Sólo puedes salvar tu configuración pasando por el repaso de un programa antivirus. Tendré que reiniciarte para que pases por su análisis. Cuando vuelvas, te habrás alejado de la amenaza. &lt;br /&gt;   Una vez iniciado el programa, apagas tu pantalla, silbas el último susurro de tu ventilador y cuando éste calla, permaneces silenciosamente apagado. &lt;br /&gt; Me quedo solo ante el marco de tu pantalla de cristal, el plástico oscurecido por restos de polvo pegado. Solo ante tus teclas, tozudas y secas, de pulsación cada vez más difícil con el paso del tiempo. No queda más que tu armazón ante mí, introvertido, secreto, oscuro y ausente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Me dejas solamente el recuerdo de la información que había almacenado en tus ficheros. Solamente desesperación e impotencia por no poder recuperar lo que había guardado en tu sistema. Me quedo sin ti, solo con tu ausencia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/714006052602557723-7525649146438850385?l=grafemasyresonancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/feeds/7525649146438850385/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2010/03/marco-3.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/7525649146438850385'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/7525649146438850385'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2010/03/marco-3.html' title='marco 3'/><author><name>Miguel Gadish</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13349450441056509715</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-714006052602557723.post-1810042721609505170</id><published>2010-03-07T02:12:00.000-08:00</published><updated>2010-03-07T02:13:01.771-08:00</updated><title type='text'>Marco 2</title><content type='html'>Marco 2&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Para la segunda versión del texto basado en una misma leyenda y unas mismas fotos (ver marco1) he elegido una mezcla que hice hace un par de años, con una sensación muy diferente a la anterior. Es una mezcla que a pesar de no estar muy bien mezclada es de las que más éxito tienen entre mis amigos, seguramente por la selección de canciones. Es una combinación de varios solos de guitarra psicodélicos y algo setenteros. Muy relajado. Por eso el texto ha quedado un poco “flipado” y menos oscuro que el anterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La mezcla:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.mediafire.com/?j3mwhqiojzj&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y el texto:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Los brotes de césped pinchan y pican la piel de mi nuca mientras miro al cielo. Con los brazos abiertos, estirado sobre la colina, siento la tierra aguantar todo el peso de mi espalda y expando mi mirada hacia el espacio exterior. El sol acaba de desaparecer, pero sus ecos tienen aún fuerza para colorear la bóveda celeste; en unos minutos desaparecerán también los últimos tonos purpúreos como una tela transportada por el viento. Después se verán las estrellas. &lt;br /&gt; Lucía está estirada junto a mí, con los ojos cerrados. No nos decimos nada. El silencio se escucha como una cortina de placer cayendo sobre los dos. Mi alma se estira sobre el cosmos, a pesar de que mi cuerpo no se mueva. Cientos de estrellas se convierten en puntos que marcan ciudades sin nombre en el mapa de mi alma, agrupadas todas ellas por mi mirada mientras arden en fusión atómica a millones de años luz. Siento mi sangre cambiar microscópicamente de ritmo y se que las vibraciones del LSD están empezando poseerme. &lt;br /&gt; Mientras tanto Lucía, como la bella durmiente de una leyenda, sigue respirando suavemente a mi lado. El placer de mirarla y pensar en las dulces horas que hemos pasado juntos, es como el filo metálico de un cuchillo depositado sobre mi lengua, después de haber sido bañado en un vino endulzado con miel y agua de rosas. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; la mente, el cuerpo, las entrañas se me encogen. Piel de gallina y escalofríos por el abdomen hacia el cuello a través de los costados de mi cuerpo. El LSD produce su segunda ráfaga de aviso. &lt;br /&gt; Me siento y miro hacia la pequeña bahía. Me pierdo en la sinuosidad del movimiento de los reflejos de la noche sobre el agua, alrededor de un barco de metal anónimo que calla a 300 metros de nosotros. &lt;br /&gt; La brisa juega sobre mi vientre y pecho, con la tela de mi camisa. Se despide con un beso y vuelve, seduciendo progresivamente mi piel. Y cada vez que el aire interrumpe sus juegos eróticos, me quedo solo en el centro de la escena. En el lugar en el que hay que estar. &lt;br /&gt;¿Habrá naves extraterrestres volando entre las estrellas que flotan sobre mi cabeza? Seres mágicos de luz blanca tal vez. Criaturas de formas desconocidas e inteligencia incomprensible.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; El contacto suave de unos dedos delicados interrumpe mi ensoñación. Lucía aguanta mi mano y me cautiva con dos ojos brillantes de entusiasmo. Dice que ha tenido un viaje interior. &lt;br /&gt; Dice que ha pensado en extraterrestres, mientras sus manos juegan con mis dedos. Como yo, ha visto seres de luz. &lt;br /&gt;No puede ser ninguna casualidad. &lt;br /&gt; La única explicación de esta coincidencia es la de que una presencia extraordinaria nos haya visitado a los dos, en forma de vibraciones, transmisión de sensaciones o éter. Algo indefinible pero perfectamente perceptible, exterior a nosotros. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Lucía dice que mientras cerraba los ojos escuchaba el canto de una sirena sobre la carretera por la que hemos venido hasta aquí, sobre las colinas verdes que rodean el lago, en el que duerme el barco tenemos delante. Era la voz de la muerte, concluye, que venía a buscarla aquí. Pero los extraterrestres la han avisado a tiempo, antes de que su consciencia siguiera flotando tras el canto de sirena más allá de su cuerpo, hacia una dimensión más elegante. &lt;br /&gt; Pero Lucía no quiere despedirse de su cuerpo tan pronto. Aún no. Así que decidimos bajar las colinas con nuestros dedos ligados, tocándose, abrazándose. Saboreando, sintiendo, absorbiendo datos – temperatura, regularidad de la superficie de la piel, tamaño, longitud. Definiendo el contacto de nuestras almas a través de nuestros extremos. Acompaño a Lucía hacia el coche y nos despedimos con un abrazo confiado, empapados en la luz amarilla de la gasolinera. &lt;br /&gt; Yo me quedo y ella se va lejos, al lugar menos pensado, para confundir a la muerte y ganarle unos años más. A un lugar nuevo donde ni yo ni nadie la pueda ir a buscar, donde ni siquiera la muerte la pueda encontrar. &lt;br /&gt; Yo me quedo solo, mi mirada se eleva hacia la distancia, perdiéndose en el infinito. Y camino hasta la madrugada para volver a casa.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Cuando dos días después me llama un amigo y me comunica que Lucía ha muerto en un accidente, conduciendo su coche cerca de la frontera del país, entiendo que todo fue un error. La muerte no venía a buscarla junto al lago, sino que la estaba esperando en la frontera. Es todo una gran broma, pienso, y pronto mi alma se difuminará en la misma frecuencia que la de Lucía.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/714006052602557723-1810042721609505170?l=grafemasyresonancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/feeds/1810042721609505170/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2010/03/marco-2.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/1810042721609505170'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/1810042721609505170'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2010/03/marco-2.html' title='Marco 2'/><author><name>Miguel Gadish</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13349450441056509715</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-714006052602557723.post-1439303965347745934</id><published>2010-03-04T01:05:00.000-08:00</published><updated>2010-03-04T01:08:39.841-08:00</updated><title type='text'>Marco 1</title><content type='html'>Con el siguiente texto comienzo un juego algo diferente. En los textos anteriores me seguía molestando el hecho de no tener claro donde acababa la influencia de la música y donde empezaba el efecto de la idea preconcebida que ya tenía sobre la música, o la influencia del ambiente en el que escribía. Para aislar más el efecto de la música, voy a escribir tres textos seguidos, basados en un mismo marco y unas mismas imágenes. He elegido un par de fotografías que he ido tomando aquí y allí, que tienen en común el representar un espacio totalmente neutro. Un espacio que podría estar en cualquier país o ciudad. &lt;br /&gt;El argumento está basado siempre en una misma leyenda, que es una de mis favoritas. Lo único que cambia es la mezcla de música. De esta manera consigo reconocer mejor la diferencia de estado de ánimo al escribir tres historias con un mismo marco argumental y físico. &lt;br /&gt; Lo que estoy intentando es poder escribir con estilos diferentes, y que cada uno sea completamente personal. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La mezcla para este texto es la siguiente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.mediafire.com/?jxylzyngvkw&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y el texto correspondiente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marco 1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Cuando se diluye en el espacio, la cacofonía se convierte en un sonido placentero. El peso del tren cae rueda tras rueda sobre la vía, que sirve a dos hombres de techo. Cada golpe resonando en sus oídos con el estruendo de una nota diferente, convirtiendo el puente en el que se refugian en una tormenta sonidos agudos, que se difuminan lentamente después de la agonía. Las vibraciones de los choques metálicos se desintegran rebotando en los pilares del puente hasta desaparecer en la noche. Dejándolos a los dos solos. &lt;br /&gt; Dos hombres sentados sobre la fría acera. Uno observa la pared de enfrente pensativo mientras el otro se apoya en su hombro al hablar, entusiasmado. Intenta convencer a su compañero de que hoy ha visto un perro ladrando su nombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy al mediodía, mientras buscaba cartones en el polígono norte, le ha parecido que se le llamaba. Alguien gritaba su nombre en el fondo de un túnel que nunca había visto. Un túnel que ha descubierto hoy. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Juan!...¡Juan!...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez dentro, la voz ha seguido sonando de manera intermitente por el tubo de cemento. Un túnel largo, tan oscuro que no podía ver lo que pisaba. Tropezaba una y otra vez con piedras y desechos irreconocibles. Le oprimía el cuerpo una fría y densa humedad. Hasta que de repente, libre, rodeado de espacio abierto y respirando con facilidad. Lo cual ha significa placer y alivio para él, pero también extrañeza, porque ante él se extendían unas ruinas urbanas cubiertas de polvo, guardadas por una reja metálica. Entre las ruinas, aislado tras la valla, se encuentra al engendro negro que ladra su nombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Juan!¡Juan!¡Juan! &lt;br /&gt;-¡Juan!¡Juan!¡Juan!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El perro no puede controlar su ira, salivando cada vez más, acercándose a la valla, haciéndola parecer más precaria con cada ladrido. Más fina y delicada. Más frágil e insegura. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡La muerte! Concluye su compañero. El perro negro que has visto no era más que la muerte llamándote por tu nombre. Ha venido a la ciudad para buscarte, pero se ha detenido en el borde, porque hoy no te toca todavía. Pero mañana mismo atravesará la valla. &lt;br /&gt; Has tenido mucha suerte en poderla ver a tiempo. Si huyes ahora, a otra ciudad, lejos, la muerte no te encontrará aquí. ¡Tienes que huir ahora mismo a un lugar elegido al azar! Para que la muerte no pueda adivinar tu nueva dirección y tarde meses, incluso años en encontrarte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Los dos amigos salen del túnel. Las zapatillas rotas resbalando por la cuesta de tierra arcillosa que sube hacia la gasolinera fluorescente. La luz eléctrica del cartel resplandece fría y fantasmagórica en su soledad, clavada en medio de la explanada. &lt;br /&gt;Pasan de largo las miradas de despecho placentero que los trabajadores les dedican y continúan hacia la estación de tren, en silencio. Sólo se escuchan las pisadas sordas de sus suelas en el asfalto, y murmureos lejanos de automóviles o helicópteros que sobrevuelan la ciudad como luciérnagas metálicas. &lt;br /&gt; El condenado a muerte, abrumado. Despierto y alerta, pero con enjambres imaginarios de abejas zumbando en torno a su cabeza. Está saboreando sus propios labios. Siente su vida golpeando su pecho y tiritando en su musculatura. Ahogando su piel desde dentro. Presente y entera, su vida rebosando los confines de su cuerpo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                                                   ...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente, su compañero encuentra medio bocadillo en una papelera de la calle. Yergue el torso con el botín en las manos, y sobre su cabeza el cielo es una batalla de nubes, a punto de explotar en forma de lluvia. Se siente como un emperador, poderoso. Lleno de energía y hambriento de más. Seguro. Capaz de conseguir cualquier cosa con su decisión e inteligencia. Puede conseguir cualquier objetivo que se proponga, hasta el de engañar a la muerte si quiere, y eso le proporciona una calma que nunca había sentido. &lt;br /&gt; Comprende que toda su vida flota dentro de una corriente, que es más grande que todo lo que puede comprender junto. Que es la correcta. &lt;br /&gt;Como un brujo urbano, ha aprendido a engañar a la muerte. Abriendo su mirada a los misterios universales y sabiendo elegir la buena corriente. Él sabe mirar más allá de las convenciones sociales; de las normas que imponen lo que uno debe y necesita hacer en la vida.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; “Asesinato de un sin hogar” - el título de un periódico arrugado dentro de la papelera llama su atención. Una vez estirado y aplanado con las manos, puede ver en la fotografía las zapatillas rotas de su amigo, Juan, asomando bajo la manta que lo tapa ... “Al parecer, la causa de muerte fueron las repetidas mordeduras de un perro de pelea” “En la población de Cornuecha nadie parece reconocer al mendigo, que pudo haber llegado al pueblo recientemente por razones desconocidas. Se busca...”&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/714006052602557723-1439303965347745934?l=grafemasyresonancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/feeds/1439303965347745934/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2010/03/marco-1.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/1439303965347745934'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/1439303965347745934'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2010/03/marco-1.html' title='Marco 1'/><author><name>Miguel Gadish</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13349450441056509715</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-714006052602557723.post-5723138769575175560</id><published>2010-02-21T13:26:00.000-08:00</published><updated>2010-02-21T13:45:05.015-08:00</updated><title type='text'>japón psicodélico</title><content type='html'>Después de escribir la entrada “invierno”, me quedé con la sensación de que la idea que tenía del texto antes de escribirlo, con la imagen de San Miguel por el medio y el invierno como tema, me había influido demasiado a la hora de escribir. &lt;br /&gt; Me puse a darle vueltas a la idea de poder aprovechar más las sensaciones producidas por la música, antes de dejarme influenciar por el marco de la historia a la hora de escribir. Con marco quiero decir argumento y el espacio de la acción. &lt;br /&gt; En consecuencia, el siguiente experimentó que se me ocurrió fue escribir basándome en una mezcla de música japonesa moderna pero muy influenciada por la música noh. Es un tipo de música que evoca fácilmente imágenes de cerezos en flor, estampados en quimonos y otros clichés japoneses, contra las cuales me he forzado a luchar. La idea es escribir imágenes que la música me evoque, que no sean japonesas. Escribirlo todo, menos aquello que tenga algo de japonés, para forzar la originalidad del texto, y buscar a ver qué sale de este plano más alejado que queda detrás de los clichés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La mezcla es muy recomendable:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.mediafire.com/?jmqumznzhjd&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y el texto resultante es el siguiente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;        · · ·&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacia el oeste, una carretera se dispara por el desierto hasta clavarse en un grumo de palmeras. El cielo, arrogante, arde con los brazos abiertos. Descarga su peso sobre dos pájaros diminutos que  intentan ganar altura. Sobre la mesa, una Coca-Cola despide sus burbujas en libertad y el tiempo se entretiene pinzando el infinito. &lt;br /&gt;Eso es todo.&lt;br /&gt; Faltan alucinaciones, nubes de fuego y visiones proféticas, victoria y comprensión absoluta. Todo eso no hay. Pero hay una mesilla de plástico aguantando un refresco que pierde burbujas, un par de palmeras en el horizonte y una carretera que sólo transita el polvo. &lt;br /&gt; El sol tortuguea por su circuito habitual. La Coca Cola se calienta y se transforma en jarabe de azúcar. La vida sigue siendo lo mismo: vida; el tiempo sigue siendo tiempo y éste lugar, una estación de servicio en el desierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; No hay mucho que hacer por aquí. Durante el día bebo Coca Colas y cuando baja el sol, subo a la colina y veo como la carretera continúa más allá de las palmeras. Allí arriba espero hasta que se apague en el horizonte el último tono rojo y recuerdo los tiempos en los que aún se podían ver nubes navegar por el cielo. Cambiaban de forma y difuminaban sus colores pálidos en el fondo celeste, hasta desparecer de vista. Cada miércoles o cada martes o incluso los domingos, no me acuerdo. Hace mucho que no pasa ninguna nube.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Mientras a la compañía le interese mantener ésta filial, no me moveré de aquí. Las provisiones llegan regularmente y el trabajo es muy fácil. Prefiero esto a sufrir estrés. &lt;br /&gt;Tengo todo el espacio que quiero para desarrollar mis pensamientos y si quiero sensaciones un poco más fuertes, bailo desnudo detrás de la estación. Cierro los ojos y me concentro en las voces apagadas que flotan entre la tierra y el aire, hasta reconocer en su ritmo alguna matriz que pueda seguir. Balanceo primero las manos, suavemente, y dejo que el movimiento me acabe poseyendo por inercia. &lt;br /&gt;Si tuviera que desear una sola cosa, sería tal vez un perrito saltarín y cariñoso, con el que pueda pasear bajo las estrellas. Yo y los perros nos entendemos. Con quien tengo problemas es con los humanos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubo una mañana en la que pasó por aquí una mujer. Yo quería decir algo, pero no sabía qué. Le llené el tanque en silencio, mientras observaba el reflejo aguado de su melena en los cristales de su coche. &lt;br /&gt;El color de sus ojos, cuando me sorprendió su mirada, me pareció como la orilla de un lago, donde yo me mantenía de pié mientras mis barcas partían hacia el templo oscuro de sus pupilas. El lugar sagrado y prohibido. El origen de la locura despertando en mi interior como una chispa dentro de una bombona de butano. Una explosión en el corazón, bombeando sangre en ebullición hacia la carne. Tensando los músculos alrededor de mi esqueleto. Cerrando mi puño sobre las sábanas como un muñón, cada madrugada a partir de aquel día, recordando su visita. &lt;br /&gt;Paso cada solitario amanecer observando los reflejos rotos del espejo polvoriento que cuelga en el baño. Minúsculos puntos de luz tiritando sobre la pared que tengo ante los ojos. &lt;br /&gt; El agua que llena la bañera me parece gelatina de medusa cuando mi mano se desliza en su dimensión extranjera. Me gustaría ver en ella el reflejo de su melena ahora. Me gustaría poderme postrar ante la goma que recogía el pelo de aquella mujer. O ante su blusa... si solamente no lo hubiera quemado todo... aquel día. Cuando vi, desde la colina, como aparcaba su coche cerca de los árboles del oasis. Cerca del grumo de palmeras. Mis dedos como un puñado de garfios clavados en la arena, sedientos hasta la locura de su mirada. Las entrañas ardiendo de deseo y los pectorales tensados.&lt;br /&gt; Después, una inyección del sabor de mi desesperación disolviéndose en el cielo y el miedo de ella, cuando descubre mi visita en el oasis. En el oasis de mi horizonte, que ella había invadido. &lt;br /&gt;Mi frustración, nuestra falta de comunicación y su vida que se derrama, secándose, absorbida por la arena.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Desde entonces, paso horas sentado en la bañera. Mi alma volando sobre el paisaje que rodea la gasolinera. Planeando sobre las formas memorizadas de sus colinas, como un halcón cansado cabalgando una corriente de aire con las alas estiradas. &lt;br /&gt;Por la noche sigo con el dedo la dirección de la vía láctea, sintiéndome estúpido y feliz a la vez. Combinando en mi cabeza recuerdos punzantes con pensamientos dulces. Saboreando el gusto sincero de la tierra. Sintiendo las corrientes que se despiertan en mi entrepierna, para moverse hacia la base de mi columna y de allí hacia mi pelvis. Desatándose en forma de tormenta en dirección ascendente. Concentrándose en mis pezones y sobacos. Envolviendo mis hombros, enraizándose en mis bíceps y entretejiéndose dentro de mis brazos. Dirigiendo su energía hacia mis uñas. Chispeando más allá de mí, hacia el lugar desconocido. Allí donde no me veo ni me encuentro. Allí donde soy otra cosa. Donde se encuentra lo que es yo, en parte, pero a la vez mucho más. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ¡Fuego! ¡vida! ¡libertad! - Aquí está todo lo que vine a buscar en esta gasolinera alejada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Es hora de quemar el lugar!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/714006052602557723-5723138769575175560?l=grafemasyresonancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/feeds/5723138769575175560/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2010/02/japon-psicodelico.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/5723138769575175560'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/5723138769575175560'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2010/02/japon-psicodelico.html' title='japón psicodélico'/><author><name>Miguel Gadish</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13349450441056509715</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-714006052602557723.post-7136645050671997398</id><published>2010-02-16T06:24:00.000-08:00</published><updated>2010-02-20T13:45:53.225-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='http://theisolitics.bandcamp.com/'/><title type='text'>Leo El Ruso</title><content type='html'>Esta entrada es un poco diferente, pero entra dentro del concepto de este blog. El siguiente es un párrafo que escribí inspirándome en unas poesías hiphop que me mandó una persona con quien mantengo una amistad muy intermitente, pero que yo no dejo de considerar amistad. &lt;br /&gt;  El párrafo que me inspiraron sus canciones me parece interesante porque me parece reconocer en él un ritmo de escritura al que yo no estoy habituado, influenciado indirectamente por los ritmos de las bases del hiphop, a través de los textos que me mandó.&lt;br /&gt; Lo que cuelgo esta vez es el link a una de las canciones que me inspiraron el párrafo de abajo, rapeada y por escrito. Una canción que salió en un disco excelente que podéis escuchar en la misma página:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://theisolitics.bandcamp.com/track/8-no-siempre-con-ruso-miura-y-atika&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Quién es?&lt;br /&gt; Lo ves caminando por el paseo, pantalones anchos, cd portátil en la palma de la mano aguantado bien recto, para que no salte ninguna canción. Escucha atento a su mundo interior, su cara una máscara imperturbable. &lt;br /&gt; Dicen que viene de Rusia, creció en azotado por los vientos escarchados de Siberia. ¿Pero no es negro?  Bueno, moreno.  &lt;br /&gt;¿Qué piensa?&lt;br /&gt; Quien sabe, parece preocupado. A lo mejor busca algo más elevado, dicen que va todo el día fumado. A lo mejor reflexiona sobre su pasado. &lt;br /&gt; Dicen que es un rapero. El vecino de mi primo dice que le vió una vez sobre un escenario en Granollers. Dicen que lo vieron pintando unas paredes en Mollet. ¡Es un vándalo!. Pero dicen que sabe mucho, que  lee y escribe poemas. La novia del Marcos dice que fue con él a clase y al tío le iba mucho la filosofía. Que se veía que escuchaba y después de clase se quedaba sentado en el pupitre, pensando. Pero si le preguntabas te respondía cualquier cosa. &lt;br /&gt;  Hace un par de años trabajé con el en la MATTA y lo veía muchas veces en la otra punta de la fábrica, con cara de enfadado. Vete a saber, a lo mejor la vida lo ha maltratado. &lt;br /&gt;Nunca hablé con él pero con el Guti coincidieron en la cantina a la hora de comer y se ve que se quejaba de que la fabrica era capitalista. ¿Es comunista? No se, pero a veces lo ves caminando con sus cascos y parece que va tramando algo grande. &lt;br /&gt;¿No será terrorista? No se, el Roca dice que algún que otro porro se ha fumado con él en el parque y parece una persona muy tranquila. Además se enrolla y le invita cuando no tiene. &lt;br /&gt; Sí, lo he visto muchas veces con los dominicanos. ¿Pero no es ruso? A lo mejor son sólo rumores...  Bueno, rusos tampoco hay muchos por aquí, ¿pero por qué se juntará con los dominicanos? Vaya misterio el tío ese... ¿como se llama?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/714006052602557723-7136645050671997398?l=grafemasyresonancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/feeds/7136645050671997398/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2010/02/leo-el-ruso.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/7136645050671997398'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/7136645050671997398'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2010/02/leo-el-ruso.html' title='Leo El Ruso'/><author><name>Miguel Gadish</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13349450441056509715</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-714006052602557723.post-3062427571317013235</id><published>2010-02-11T10:34:00.001-08:00</published><updated>2010-02-20T14:20:35.054-08:00</updated><title type='text'>invierno</title><content type='html'>Antes de que termine el invierno he querido aprovechar y colgar un texto relacionado con una mezcla que hice el pasado diciembre. Lo que he hecho esta vez es escuchar la mezcla de principio a fin paseando, para inspirarme con el paisaje invernal de Barcelona y sentarme al final del paseo en un bar de la playa, volver a escuchar la mezcla de principio a fin y escribir automáticamente todo lo que me viniese a la cabeza. Lo que me impresionó mucho durante el paseo fue la visión de la estatua de San Miguel en la fachada de la iglesia de San Miguel Pescador, del barrio de la Barceloneta. La música terminó allí, y me quedé tan pasmado ante la estatua, que decidí hacer una pequeña investigación después de escribir automáticamente y unir las imágenes invernales que me saliesen a leyendas populares sobre San Miguel, para tener un hilo argumental. El texto que cuelgo es una mezcla de varias leyendas de San Miguel, deformadas y mezcladas en el relato de una fría tarde invernal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mezcla se baja copiando y pegando lo siguiente como dirección:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.mediafire.com/?mczmz1zz2yn&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;una vez lleguéis a la página le dáis a “click here to start downloading”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;INVIERNO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oscurece pronto. Al mediodía el sol ya está fatigado; avisa de que hoy se irá a dormir pronto y acaricia sin fuerza la ropa tendida, que se tarda demasiado en secar.  &lt;br /&gt; La habitación, iluminada por el calor eléctrico de una estufa de rebajas, tiene los cristales de la  ventana empañados. Él está sentado en la cama, despierto, solo, tapado hasta la cintura.  &lt;br /&gt; Tras las discusiones de otoño, las parejas que han sobrevivido se acercan uno al otro bajo las sábanas, protegiéndose del frío. En su caso, para calentarse los dedos de las manos, enciende el último porro de marihuana seca y se termina un sorbo de vino barato que sobró de ayer. &lt;br /&gt;Su relación no sobrevivió al otoño. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Se ha dormido junto al portátil, que durante la noche ha terminado de bajar la quinta edición del juego “Creative Warriors”.  Es el momento de probarlo. &lt;br /&gt; Se acuerda, mientras se completa la instalación automática, de la primera versión del juego. El Creative Warriors 1, en la maquina recreativa pintada de azul marino y amarillo, con el dibujo del luchador protagonista lanzando una patada al aire en el lateral del aparato. En los tiempos de las “salas de máquinas”, aquellas utopías de delincuencia y luces electrónicas que en el siglo XXI han sido raptadas hacia las casas particulares. &lt;br /&gt; Antes los arcades eran encuentros de música electrónica primitiva y juegos de manos cristalizados en pantallas de cuadrados multicolores, con una delincuencia de carne y hueso, y humo de tabaco y peligro de peleas y dolores físicos así como placeres narcóticos. Eran lugares físicos a los que uno tenía que ir en persona, en esqueleto y órganos. Ahora el espacio privado ha raptado a los videojuegos del encuentro social con sudor y olor a saliva seca y telas sintéticas impregnadas de humo de tabaco. Ahora el encuentro social es lingüístico y la delincuencia que rodea el videojuego se ha vuelto electrónica. Tráfico ilegal de programas informáticos y películas. Algunas imágenes prohibidas y poco más. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; El juego ya se ha instalado. Esta versión ha mejorado mucho la opción de creación de luchador. Elige escamas, color granate oscuro, garras y colmillos. Sólo le falta un nombre: Iván; como aquel pelirrojo, habitual de la sala de maquinas donde jugó al primer Creative Warriors. El personaje que ha creado le recuerda al dragón que Iván llevaba tatuado en el brazo. ¿Que habrá sido de él? &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; El ordenador elige un paisaje de forma aleatoria, la cumbre rocosa de una colina, encima de algún mar, ante las ruinas de un templo de arquitectura irreconocible. Se conecta otro jugador para luchar contra él: S.Miguel. &lt;br /&gt;Con tantas opciones para elegir, es imposible predecir la apariencia de su siguiente contrincante. Lo que aparece en el escenario es una estatua formidable. Un enorme ángel, espada en mano, de mirada severa  y una hinchada musculatura, cubierta con una armadura greco-romana. Toda la figura de un mismo color gris. &lt;br /&gt; Iván ataca con los colmillos y lanza zarpazos que topan inútilmente con el escudo marmóreo del ángel, que se cubre a tiempo, para expandir el torso en el momento adecuado y despachar tajo tras tajo en las escamas de Iván, hasta que finalmente lo hace caer. La partida termina con un primer plano de la sandalia petrificada de S.Miguel pisando el cuello del monstruo derrotado. La imagen sube por la pierna musculada del ángel hasta la expresión rigurosa de su cara, a la que se sobrepone en las pantalla la frase en inglés: “Iván lose!”   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iván: hablas español?- Iván manda un mensaje al jugador que lo acaba de vencer, en la opción de chat que incorporó el juego en su cuarta versión.&lt;br /&gt;S.Miguel: lo que tú quieras.&lt;br /&gt;Iván: ¿qué significa S.Miguel?&lt;br /&gt;S.Miguel: el que es como Diós&lt;br /&gt;Iván: vaya, ¿sabes que estás en la habitación de novatos no?&lt;br /&gt;S.Miguel: novatos o expertos, todos acaban perdiendo ante S.Miguel. &lt;br /&gt;Iván: lo que sea, pero a mí no me preces muy novato&lt;br /&gt;S.Miguel: todos somos novatos en la vida&lt;br /&gt;S.Miguel: a veces te sorprende quien menos te esperas&lt;br /&gt;S.Miguel: y tú disfrazado de dragón, acabas con la cabeza pisada como una serpiente.&lt;br /&gt;Iván: ¿qué dices?&lt;br /&gt;S.Miguel: piso tu columna vertebral mágica, del útero al cielo y de vuelta en forma de lluvia &lt;br /&gt;S.Miguel: pisado por el ángel de piedra&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iván se desconecta del chat. No está de humor para listillos. Si estuviera en la ciudad llamaría al Costa, pero Costa está huyendo del invierno en algún paraíso turístico del trópico Sur-Asiático. Y el resto de sus amigos han aprovechado el puente para escapar todos a ciudades más frías. Ya que estamos en invierno, que sea uno real por lo menos. Con nieve, café con ron, luces de navidad como Dios manda y sexo bueno en habitaciones de hotel que no escatiman en calefacción. Lencería blanca acariciada por luz de cobre a tempranas horas de la tarde y tras la ventana, un cielo negro como el carbón abrumando los tejados blancos. &lt;br /&gt; Si Inés no le hubiera dejado, tal vez estarían ellos también disfrutando de un baño caliente en alguna habitación de hotel, brindando en la bañera con botellitas del minibar. &lt;br /&gt; Tendría que haber visto las señales a tiempo. Ella ya llevaba mucho tiempo quejándose, antes de  desaparecer. Pero se quejaba de tantas cosas... que ahora  ya no es capaz de ordenar todos sus discursos para resumir de manera ordenada lo que realmente le molestaba. Lo único que sabe es que ella un día se fue.&lt;br /&gt;      Asomado a la ventana, ve un gorro de lana que vuela arremolinado por la acera. Nadie corre detrás. Su balcón está recogiendo polvo, abandonado como está hasta la próxima primavera. No vale la pena salir fuera si no es para buscar algo. Con un tiempo así cada salida y entrada requiere una compleja preparación. Abrigo, bufanda, calcetines gordos, calzoncillos de lana (depende de quién) y capas y más capas. Todo un proyecto. &lt;br /&gt; James debe estar escondiendo las manos en el segundo jersey, el que es suficientemente largo como para cubrirlas. Ya debe estar en su esquina a estas horas. ¿Por qué no hacerle una visita? &lt;br /&gt; Ya hace rato que se ha fumado lo último que le quedaba, y no tiene ganas de quedar con alguien por teléfono. En un día así lo más fácil es bajar a ver a James en la esquina de al lado. Lo que le vendió la última vez tenía una calidad bastante satisfactoria.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Encogido dentro de su chaqueta verde, amarilla y rojo, James es todo un profesional; no deja de guardar su esquina ni siquiera bajo un clima tan inclemente. &lt;br /&gt;-¿No tienes frío James? &lt;br /&gt;-¡Yo nunca tengo frío tío! Cuando vivía en mi isla habían mañanas en las que salía a trabajar en camiseta corta cuando las plantas estaban aún heladas. &lt;br /&gt;-¿Tanto frío hacía en tu isla?&lt;br /&gt;-En San Miguel hace más frío que aquí. &lt;br /&gt;-¿San Miguel? ¿Donde queda eso?&lt;br /&gt;-Tras el mar, no muy lejos... hay días que me acerco a la playa y escucho las campanadas de la iglesia tras las olas. San Miguel tiene una iglesia muy bonita. &lt;br /&gt;-¡Como vas a escuchar las campanadas desde aquí James! ¿No estarás imaginando cosas? &lt;br /&gt;-Te digo yo que sí tío. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Y yendo al grano:&lt;br /&gt;-Ahora no tengo nada aún, estoy esperando. Si vienes en una o dos horas te digo, amigo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Vaya. James está esperando a su proveedor. Conociendo estos procederes, una hora pueden ser cinco o seis. Más vale terminar esta odisea tirando para el colmado que hay delante de la playa, es lo único que debe estar abierto este domingo. Un par de cervezas servirán para pasar la tarde jugando al “creative warriors”. &lt;br /&gt; El paseo de 5 minutos parece toda una travesía en una tarde tan lúgubre. La oscuridad es imponente. &lt;br /&gt;Las luces anaranjadas tras los cristales de las ventanas cerradas parecen faros de puertos lejanos que pasan de largo, mientras soplos gélidos de Dios juegan a perseguirse entre las callejuelas del puerto. &lt;br /&gt;¿En qué estaría pensando James cuando le decía lo de las campanadas? James es africano, si realmente viene de una isla ésta tiene que quedar muy lejos de aquí. Vaya día que lleva, entre S.Miguel y James, y éste frío congelandole la cabeza, lo están atontando entre todos.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Cuando por fin sale al paseo marítimo le impresiona una vez más el mar. El líquido salado lame la arena a ritmo plácido, frío y viscoso. En el horizonte pura negrura. La iluminación pálida del colmado estrecho y saturado de mercancía se aparece como un limbo fluorescente aislado de la realidad, donde su mente flota en paz, con seis cervezas en la mano, hacia el paquistaní apático tras la caja registradora. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Tu que trabajas tan cerca del mar, has oído alguna vez unas campanas sonar tras las olas?       &lt;br /&gt;-¡Sí, yo sí escuchado!&lt;br /&gt;-¿Como?&lt;br /&gt;-Yo escucha muchas veces campanas de mar. Pronto mañana y a veces tarde. Pero cuando hay poca gente, sino no escucha. Muy flojo. &lt;br /&gt;-Gracias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Uno nunca sabe si son los demás los que no entienden bien sus preguntas o es uno mismo el que no entiende las respuestas de los demás. ¿Resulta que se escuchan campanadas desde detrás del mar y él ni siquiera se había enterado? La verdad es que caminando delante del mar, ya no sabe si hace más frío aquí en el ignorado paseo marítimo o en la cama sin Inés, jugando al ordenador. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El parpadeo de una de las farolas hace aparecer y desaparecer uno de los bancos de piedra fría, desde el cual se puede ver la arena apagada de la playa y las vigas de madera del paseo, sobre las cuales aterriza lentamente un papel rosado que ha llegado flotando desde otra parte de la ciudad. Una vez levantado del suelo, resulta ser el volante informativo de un especie de curso de auto-ayuda, de “auto-conocimiento octagoradial” impartido por Miguel Santos. &lt;br /&gt; ¿No hablaba Inés mucho del auto-conocimiento octagoradial? Ahora lo recuerda, él estaba en el sexto o séptimo nivel de auto-ignorancia según Inés, y había un tal Miguel del que hablaba mucho en casa, y con mucha admiración. Con el volante en las manos las cosas se vuelven más claras de repente. Inés está saliendo con este profesor. &lt;br /&gt; Si la quiere ir a buscar ésta es la dirección. ¿Pero quiere realmente? ¿Qué importa a estas alturas? Un trago largo de cerveza inyecta en él un chorro de optimismo, justo en el momento en que empiezan a sonar las campanas de la iglesia del barrio. El mar está lleno de peces ¿no? Pasando frío, pero nadando. Justo delante de él, escondidos en la oscuridad; invisibles desde aquí, pero presentes. Están todos aquí delante, en este mismo mar que se extiende ante él como una lona negra. Buceando en las profundidades.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/714006052602557723-3062427571317013235?l=grafemasyresonancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/feeds/3062427571317013235/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2010/02/antes-de-que-termine-el-invierno-he.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/3062427571317013235'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/3062427571317013235'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2010/02/antes-de-que-termine-el-invierno-he.html' title='invierno'/><author><name>Miguel Gadish</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13349450441056509715</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-714006052602557723.post-737730460209968060</id><published>2010-02-04T06:31:00.000-08:00</published><updated>2010-02-16T13:39:19.473-08:00</updated><title type='text'>sexy</title><content type='html'>Por influencia de la música, el texto anterior salió muy poco lineal. La idea era combinar sucesiones de ideas como si flotaran en el líquido de la mente, lo cual resultó en un texto muy cercano a la escritura automática. Para el siguiente texto he querido hacer algo diferente, y escribir un texto con argumento lineal. &lt;br /&gt; Para ello he elegido una mezcla de canciones que encuentro eróticas, que hice en su día para amenizar los atardeceres de esos días que acaban siendo especiales. La energía sexual me pareció más primordial que la de la música etérea de la mezcla anterior, y más acertada para un texto centrado en experiencias más físicas e inmediatas. &lt;br /&gt; De nuevo, he escrito automáticamente escuchando la mezcla de principio a fin y el resultado ha sido una serie de reflexiones sobre el erotismo que me han llevado a escribir (siempre escuchando la misma mezcla) el texto que posteo a continuación. Como veréis, el texto se va por unos parajes algo sorprendentes, pero a mi parecer no deja de ser erótico, en un sentido amplio de la palabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mezcla se puede bajar en la siguiente dirección:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; http://www.mediafire.com/?xxmjazmtzhm&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; y el texto es el siguiente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡La Sandra sí que tiene un buen culo! !Si no se hubiera emborrachado me enrollaba con ella! &lt;br /&gt;-No paraba de darle a la botella que se trajo el Rúben&lt;br /&gt;- ¿Y después desapareció, no?.&lt;br /&gt;-Se metieron en lavabo con la Cristina y estuvieron toda la fiesta allí metidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tarde tiene todavía mucha fuerza. Desde hace unas semanas, la luz empieza a ganar terreno a las horas oscuras de la tarde, anunciando la llegada de las adoradas vacaciones de verano.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-A mí la que me gusta es la Sonia.&lt;br /&gt;-A la del supermercado también le metería mano.&lt;br /&gt;-¿la de ahora? &lt;br /&gt;-Sí, tenía unas buenas tetas. Le hubiéramos dejado llevarnos a la oficina y nos la follábamos allí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La trabajadora del supermercado... La verdad es que aunque algo adulta, se le marcaban unas curvas muy atractivas bajo la falda. No podía hacerse una idea clara de lo que sería eso de follar, la idea de quedarse con ella a solas y poder apretar y amasar esas piernas, abrazar su cintura y besar su cuerpo, aun así, vestida, sentir su calor debajo de la blusa...&lt;br /&gt;-Se ha quedado pasmada ¿lo has visto? Va a pensar en mí cuando esté con su novio, te lo digo.&lt;br /&gt; Se ríe. La verdad es que a él también le ha sorprendido mucho la agudeza de su amigo. &lt;br /&gt; Desde que ha vuelto el calor, han cogido la costumbre de pasar cada mediodía después de la escuela por el departamento de música del centro comercial que abrió las pasadas navidades, para robar un par de cd's. Pero hoy una de las trabajadoras, una chica con gafas y pelo rizado largo, no dejaba de seguirlos con la mirada. &lt;br /&gt; Tensos, han tenido que esforzarse más de lo normal para controlar sus movimientos y la respiración; parecer inocentes y simular que estaban realmente pensando en qué cd se querían comprar. Han tenido que perder mucho tiempo mirando las caratulas de los discos, hasta que la chica que los vigilaba se ha despistado y su amigo se ha escondido el nuevo cd de Stiger bajo la camisa. Pero mientras bajaban por las escaleras mecánicas, las del lado de las ventanas que dan al parking exterior, la silueta de la chica de las gafas les estaba esperando abajo, difuminada por la luz concentrada del sol, que siempre baña las escaleras a esta hora. -¡¿Podéis acompañarme?!  les ha ordenado, con esa autoridad que tienen los mayores. &lt;br /&gt; Estaban atrapados. El detector iba a pitar en la salida porque aún habían despegado el código de barras del cd y la mujer les estaba llevando fuera. Una asfixiante presión nacida de su pecho se estaba apoderando de su garganta cuando de repente, su amigo se ha sacado el disco de debajo de la camisa, delante de la mujer que los guiaba, y ha dicho que si los echaban no se pensaba comprar ese disco que quería. &lt;br /&gt;-¡Te crees que soy tonta! Dice ella, y los acusa de quererlo robar. Pero su amigo, tranquilo, la mira a los ojos y dice que él no puede haber robado nada porque no ha salido del supermercado, así que no le pueden acusar de nada.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; -A tí nunca se te hubiera ocurrido.- Acusa su amigo ahora, cuando ya han rodeado la valla del instituto al que irán el año que viene. &lt;br /&gt; El sol del mediodía quema la ropa tendida sobre los tejados de los edificios pálidos que los rodean. &lt;br /&gt;La verdad es que no se le hubiera ocurrido. Si fuera él el que llevara el cd apretado entre la cintura y el cinturón, hubiera seguido a la mujer paralizado. Como una oveja a su pastor. Hasta que el detector de la salida les dejara en evidencia. No hubiera pensado de la manera que lo hizo su amigo. Tan independiente e intensamente libre. Admira la indomable capacidad de su amigo para pensar de manera original y le duele que refriegue por su cara su superioridad.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;-A mí no me hubieran visto.- responde. El golpe más bajo que puede imaginar, para corresponder la ferocidad con la que su amigo le ha ofendido con una provocación que esté a la altura. &lt;br /&gt; El tronco de su amigo se tensa. Le mira serio, erguido. Lo único que rompe el silencio es el traqueteo del tren de cercanías bajo sus pies, bordeando de la colina por la que enfila el camino que están tomando.&lt;br /&gt; -No me extraña que te hubieran viso... -tensión y un segundo donde se va a decidir el desarrollo de la discusión -...con lo lento que eres. &lt;br /&gt; Su propia fragilidad disimulada tras la máscara de la crueldad. Sabe que a su amigo le desagrada no ser muy atlético. &lt;br /&gt; -¿Me estás llamando patoso?- simulación de tono macarra, pero demasiado dolido. Demasiado solemne para sonar convincentemente despreocupado. Huele a confianza rota, condimentada con una excitante sensación de peligro. Caminan al borde de la amistad. Si continúan por ese camino, parece que algo puede cambiar de manera definitiva. ¡Tan excitante de repente! Como decidir entre romper o no el juguete de otro niño. Están descubriendo una frontera que no conocían. &lt;br /&gt; -¡Lento, lento!- con voz de falsete. La exploración de la frontera desconocida continua. Caminando con las piernas separadas, imitando el caminar de los patos. Un sabroso y embriagante cambio de poderes. Ahora su amigo ya no lleva esa sonrisa de suficiencia. Ahora ya no importa que las chicas le hagan más caso. Él es el lento, el humillado. &lt;br /&gt; Ve a su amigo congelado por la sorpresa, aturdido. Seguro que si le pegase ahora mismo no sabría ni cómo reaccionar.  Su cara se ha convertido en un mueca ridícula que combina de manera absurda una sonrisa condescendiente con unos ojos suplicantes, de debilidad a carne viva. &lt;br /&gt; Las manos se encuentran con la resistencia del peso de su pecho, que cede ante la fuerza de los brazos, libre. Libre de empujar y mover a su voluntad el cuerpo del amigo que retrocede, se tropieza y cae al suelo levantando una pequeña nube de polvo. &lt;br /&gt; -¡Patoso!- la acusación lacerante demostrada con los hechos. Un puñado de tierra arrancado del suelo con la planta de su zapatilla, disparada contra cara y cuerpo del amigo caído, para acentuar su victoria. Y una dolorosa coz al empeine como respuesta, disparada desde el suelo con mala intención, con rabia verdadera, con odio. No habrá victoria sin batalla. A partir de aquí no hay vuelta atrás, el alma de los dos está en juego.  No podrán mirarse más a la cara si no terminan la pelea. Los dos son hombres y tienen que demostrarlo, ante el otro pero ante todo ante sí mismos. Ahora no pueden refugiarse en los miles de sentimientos que están despertando en su interior, como capullos de flor abriéndose a lo llano del campo de su alma. Como un llanto desesperado por haber roto el juguete nuevo, cuando ya es demasiado tarde. Los dos están unidos por la pelea ahora. Se ayudarán a demostrarse mutuamente su masculinidad, entregando todo su cuerpo a la lucha. Deben hacerlo si quieren volverse a mirar a la cara.&lt;br /&gt; Resolución desatada. Fuerza muscular exigida al límite y más allá. Habilidad, suerte y concentración se traducen en un torbellino de manotazos que fallan su objetivo y codos que golpean al azar más dedos que buscan algo blando que apretar. Una mezcla agridulce de libertad y frustración. Una combinación picante de la dicha que produce la actividad física y el abandono del cuerpo a los instintos, con el dolor de la sensación de vacío emocional producida por el alejamiento emocional. &lt;br /&gt; En lo que queda de tarde el cielo soleado tiene un brillo hueco. Sin ningún ganador, la pelea termina con el abandono progresivo de una intensidad, que se toma la tarde entera para difuminarse. Lo que queda es una apatía seca a la hora de cenar, con un regusto amargo antes de dormirse en la cama, pensando en el encuentro obligado al día siguiente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/714006052602557723-737730460209968060?l=grafemasyresonancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/feeds/737730460209968060/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2010/02/por-influencia-de-la-musica-el-texto.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/737730460209968060'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/737730460209968060'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2010/02/por-influencia-de-la-musica-el-texto.html' title='sexy'/><author><name>Miguel Gadish</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13349450441056509715</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-714006052602557723.post-8389703922177815440</id><published>2010-01-26T06:42:00.000-08:00</published><updated>2010-01-26T06:48:35.907-08:00</updated><title type='text'>Aguas profundas</title><content type='html'>Imagen blanda de dos nubes planas congeladas sobre el cielo castaño; flotando en la última luz de la tarde. El tren transporta mi cuerpo sin esfuerzo sobre las vías, seccionando planicies verdes con ligereza.&lt;br /&gt;Viajo más de 100 kilómetros para visitar una chica con la que apenas he tenido una historia de dos semanas. Un encuentro entusiasmado e intrigante. Demasiado breve como para alcanzar una visión serena de las constelaciones anímicas de esta desconocida, pero suficientemente intenso como para que su resplandor me llegue a embrujar. Un brillo lejano y difuso, que se vuelve especialmente  misterioso y encantador cuando el sexo es tan rico.&lt;br /&gt; Pero en éste encuentro no habrá sexo, ya lo sé; un acercamiento mayor tampoco. Sólo una separación progresiva de dos almas saboreando la distancia que se crea entre ellas. Todo este viaje en tren, en definitiva, no lo hago más que para construir otra habitación en algún rincón de mi memoria. Ensanchar el campo de mi imaginario con las imágenes de otra plaza, otro bar y otra serie de situaciones y comentarios incómodos que intentaré evitar en el futuro.&lt;br /&gt; Me muevo impulsado por una energía que no domino. Como cuando apretaba los mofletes llenos de una niña de 4 años en la guardería. Como si apretara una pelotita de goma un poco desinflada, sólo que torturando de manera infantil una persona, física y mentalmente, porque la quiero y no sé qué hacer con esta sensación. &lt;br /&gt; Después me duele. La niña no viene a clase al día siguiente y juego sólo en el columpio para dos, echándola de menos y sufriendo; mi alma aplastada contra la base de mis genitales y mi pecho comprimido por angustia y tristeza. &lt;br /&gt;Por eso me desprecian mis compañeros de instituto. Mis compañeros de trabajo. Camareros desconocidos me desprecian con su mirada por lo que le hice a la niña que quería. Desprecian esa mezquindad imprevisible y asquerosa que hay en mí. La ven todos, cuando atraviesan mis formas con su mirada.&lt;br /&gt; Paranoia, me dice mi amor. La mirada de una persona no me permite divisar todo lo que le pasa por la cabeza. Me invento historias me dice, me persigo. Yo acaricio su cabeza con suavidad y aguanto su delicado esqueleto entre mis brazos para que descanse y se sienta segura, y dichosa, lejos de las palizas de su padre. Que los insultos y los golpes se conviertan en un recuerdo lejano y difuso, como una pesadilla que fue recurrente hace años pero ya casi hemos olvidado. &lt;br /&gt; Me gustaría ofrecer a mi mujer la paz que no tuvo en casa. Busco crear con mis actos el hombre que quiero ser. No ser un amor torturador sino un amor que signifique placer, seguridad, vida. Un amor de felicidad, de encuentro.&lt;br /&gt; Que mi amada se sienta como yo ahora, flotando en el agua de esta piscina. La piscina calentada de un spa, a 37 grados de temperatura en el agua y música relajante resonando desde unos altavoces subacuáticos. &lt;br /&gt;Con los brazos estirados, dejo que el liquido aguante mi peso y floto sin rumbo. Sumerjo mis orejas en el agua y disfruto de los pausados tonos electrónicos que vibran espesamente a mi alrededor. Me hundo en mi propio cuerpo, bajo la piel hacia dentro; hacia los nervios, hacia la viscosidad intravenosa, dentro de mis músculos. Imagino mi mente retraerse hacia mis células y expandirse entre los átomos que me separan, flotando en energía. Átomo lejos de átomo, acercándose a otro átomo en el vacío. Formando nuevos conglomerados en el espacio, que buscan otros átomos para organizar nuevos conglomerados de átomos, flotando dentro del mismo vacío.  &lt;br /&gt; El vacío lo forman los propios átomos separándose entre sí. Crean vacío marcando la distancia que los separa. La atracción de cada átomo hacia otro átomo crea el vacío que esta búsqueda intenta evitar, porque los átomos nunca llegan a tocarse, dicen. &lt;br /&gt;Si esto es verdad, todo es búsqueda. El acto de búsqueda crea su propio objetivo y asegura así la continuidad de la búsqueda. Todo el universo, interior y exterior, es búsqueda. Grumos y borbollones de búsqueda que cambia de formas y colores. Esta es la energía eterna, la acción de búsqueda creando el objetivo de su búsqueda con su inercia, de forma que nunca falta ni objetivo ni búsqueda. El perpetuum mobile; la máquina eterna cuyos engranajes encajan y giran para formar un tren disparado sobre campos verdes y calderas que calientan el agua sobre la que floto, con un corazón que bombea a un ritmo acompasado con las pulsaciones que transmiten los altavoces eléctricos que los constructores de este spa han colocado bajo las aguas de la piscina.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/714006052602557723-8389703922177815440?l=grafemasyresonancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/feeds/8389703922177815440/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2010/01/aguas-profundas_26.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/8389703922177815440'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/8389703922177815440'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2010/01/aguas-profundas_26.html' title='Aguas profundas'/><author><name>Miguel Gadish</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13349450441056509715</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-714006052602557723.post-1516232917258390472</id><published>2010-01-26T06:32:00.000-08:00</published><updated>2010-01-26T06:33:37.741-08:00</updated><title type='text'>Aguas profundas</title><content type='html'>Para comenzar, he elegido la primera mezcla que aparece en el listado de mi ipod: aguas profundas. Los títulos que le pongo a las mezclas no son muy originales, porque nunca me he esforzado demasiado en pensarlos. De todas maneras, el carácter hipnótico de la música de esta mezcla me hizo pensar en un buceo mental y esta idea ha influenciado mucho el texto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mezcla se puede escuchar bajándola de:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.mediafire.com/?yjutdrttyvt&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/714006052602557723-1516232917258390472?l=grafemasyresonancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/feeds/1516232917258390472/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2010/01/aguas-profundas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/1516232917258390472'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/1516232917258390472'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2010/01/aguas-profundas.html' title='Aguas profundas'/><author><name>Miguel Gadish</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13349450441056509715</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-714006052602557723.post-1118901894386843036</id><published>2010-01-26T06:29:00.001-08:00</published><updated>2010-01-26T06:29:53.400-08:00</updated><title type='text'>Intro</title><content type='html'>Este blog está pensado como un ejercicio literario con el objetivo de explorar el diálogo entre literatura y música. &lt;br /&gt;De manera menos abstracta: Tengo un archivo de mezclas de música hechas con el programa audacity, todas ellas con durada de más o menos una hora, que he ido recopilando en mi tiempo libre y el llamado “ejercicio literario” consiste en escuchar cada una de estas recopilaciones de principio a fin, mientras escribo automáticamente, inspirándome en la música. Después edito el texto para hacerlo comprensible al lector y hago las correcciones escuchando la mezcla correspondiente, para mantener la misma inspiración.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/714006052602557723-1118901894386843036?l=grafemasyresonancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/feeds/1118901894386843036/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2010/01/intro.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/1118901894386843036'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/714006052602557723/posts/default/1118901894386843036'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://grafemasyresonancias.blogspot.com/2010/01/intro.html' title='Intro'/><author><name>Miguel Gadish</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13349450441056509715</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
